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China y Rusia amplían alianza militar y energética en una cumbre clave en Pekín

Xi Jinping y Vladimir Putin fortalecen su cooperación estratégica con acuerdos militares, tecnológicos y energéticos en medio de tensiones con Occidente.

Internacional | Agencias | 2026-05-20 20:12:52

China y Rusia reforzaron este miércoles su asociación estratégica con la firma de acuerdos militares, tecnológicos y energéticos durante una cumbre celebrada en Pekín entre el presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo ruso, Vladimir Putin. Ambos mandatarios anunciaron la ampliación de ejercicios militares conjuntos y nuevas medidas de cooperación energética destinadas a consolidar su alianza frente a Occidente.

La reunión se realizó en el Gran Salón del Pueblo, donde Putin fue recibido con honores de Estado apenas días después de la visita del presidente estadounidense Donald Trump a la capital china. La sucesión de encuentros diplomáticos fue interpretada en Pekín como una demostración del papel central que busca asumir China en el nuevo equilibrio internacional.

Durante la cumbre, Xi y Putin firmaron una declaración conjunta para fortalecer sus vínculos estratégicos, incluyendo cooperación militar, tecnológica y comercial. Además, suscribieron más de veinte acuerdos relacionados con energía, comercio e infraestructura.

El documento bilateral difundido por el Kremlin establece que ambos países incrementarán las patrullas aéreas y marítimas conjuntas, así como los ejercicios militares coordinados. También contempla profundizar el desarrollo de aplicaciones militares basadas en inteligencia artificial para tareas de vigilancia, análisis de inteligencia y sistemas autónomos de combate.

La cooperación militar entre Moscú y Pekín se ha intensificado desde el inicio de la guerra en Ucrania. En los últimos años, ambas potencias realizaron maniobras conjuntas en el Pacífico y el Ártico, regiones consideradas estratégicas por Estados Unidos y sus aliados occidentales.

En la conferencia posterior al encuentro, Putin aseguró que Rusia garantizará de forma “fiable e ininterrumpida” el suministro de petróleo, gas natural y carbón hacia China, en un contexto de creciente incertidumbre internacional tras las tensiones en torno al Estrecho de Ormuz.

El mandatario ruso sostuvo que Moscú continúa siendo un proveedor energético confiable pese a la crisis global y afirmó que la cooperación con Pekín resulta fundamental para la estabilidad de ambos países. China, por su parte, busca reducir su dependencia de rutas marítimas vulnerables y asegurar suministros terrestres procedentes de territorio ruso.

Uno de los puntos centrales de la reunión fue el avance del proyecto energético Power of Siberia 2, un gasoducto destinado a transportar hasta 50.000 millones de metros cúbicos de gas ruso al año hacia China. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, informó que ambos gobiernos ya acordaron parámetros clave de la obra, incluida la ruta que atravesará Mongolia.

El proyecto es considerado estratégico para Rusia, que intenta reemplazar parte del mercado europeo perdido tras las sanciones derivadas de la invasión de Ucrania. Para China, la iniciativa representa una oportunidad para diversificar fuentes energéticas y reforzar su seguridad de abastecimiento.

Xi Jinping reiteró que la relación entre ambos países constituye una “cooperación estratégica integral” construida a largo plazo y no una alianza circunstancial derivada de las tensiones con Occidente. El líder chino volvió a dirigirse a Putin como “querido amigo”, reflejando la estrecha relación personal entre ambos dirigentes.

Putin, por su parte, elogió una relación bilateral que calificó como “sin precedentes” y defendió la construcción de un orden internacional “más justo y multipolar”. Moscú y Pekín han intensificado en los últimos años su discurso común contra la hegemonía occidental y a favor de organismos multilaterales como los BRICS y la Organización de Cooperación de Shanghai.

La cumbre concluyó con el compromiso de prorrogar el Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación firmado hace 25 años entre ambos países. Aunque la relación entre China y Rusia continúa fortaleciéndose, analistas internacionales observan una creciente asimetría entre una China consolidada como potencia global y una Rusia cada vez más dependiente del respaldo económico, tecnológico y político de Pekín.