Bajo el penoco

Conviviendo con el enemigo

| 2026-05-21 07:49:00

La propuesta de crear un Ministerio de Movimientos Sociales, para que esos sectores formen parte en la toma de decisiones en el gobierno abre la puerta a una peligrosa institucionalización del desorden. El Gobierno corre el riesgo de construir un verdadero rincón de la delincuencia dentro del aparato estatal, donde encuentren refugio grupos que han hecho de los avasallamientos, los bloqueos y la presión violenta una forma de acción política. Bolivia no necesita más estructuras para premiar el chantaje callejero, sino instituciones que defiendan al ciudadano honesto y al productor que trabaja todos los días. El discurso de “incluir” a las organizaciones sociales suena noble en teoría, pero en la práctica puede terminar legitimando redes que protegen actividades ilegales, desde el narcotráfico hasta la toma de tierras. El cáncer nunca comienza siendo grande. Basta una sola célula cancerígena para contaminar todo el organismo. La experiencia reciente ya dejó suficientes lecciones sobre el costo de cargar con semejante lastre. Persistir en ese camino sólo profundizará la percepción de que el país avanza hacia un modelo donde la presión corporativa y la impunidad pesan más que el bienestar de la ciudadanía.