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Cuba pasa más horas sin electricidad que con servicio

La crisis energética se agravó tras la reducción del suministro petrolero y nuevas presiones de Estados Unidos sobre los aliados de La Habana

Internacional | Agencias | 2026-05-22 18:48:00

La crisis eléctrica en Cuba alcanzó niveles sin precedentes en 2026, con jornadas completas sin energía y cortes simultáneos que dejaron hasta el 70% del país a oscuras, según un análisis basado en cifras oficiales realizado por el diario El País.

El deterioro del sistema energético cubano se aceleró en los últimos meses tras la reducción de los envíos de petróleo desde Venezuela y el endurecimiento de la presión estadounidense impulsada por la administración de Donald Trump.

Los apagones comenzaron a intensificarse desde mediados de 2024, pero en 2026 la situación se volvió crítica. El Sistema Electroenergético Nacional sufrió siete caídas generales en apenas un año y medio, incluidas dos interrupciones masivas registradas solo en marzo.

Las autoridades cubanas reconocieron que varias ciudades permanecieron sin electricidad durante 24 horas consecutivas, especialmente en La Habana y otras regiones densamente pobladas de la isla.

La infraestructura energética cubana depende principalmente de 16 unidades termoeléctricas con más de cuatro décadas de funcionamiento, además de motores de diésel y fueloil distribuidos en el país.

Según cifras oficiales, cerca del 80% de la generación eléctrica depende de combustibles fósiles, mientras que apenas un 20% proviene de gas natural y energía solar.

Para sostener el sistema, Cuba necesita alrededor de 110.000 barriles diarios de petróleo, pero actualmente solo logra producir unos 40.000 barriles por día, agravando el déficit energético nacional.

La situación empeoró después de que Venezuela redujera drásticamente sus envíos de petróleo. Durante los años de mayor apoyo del chavismo, Caracas llegó a enviar más de 100.000 barriles diarios, mientras que en 2025 la cifra cayó a unos 30.000.

En marzo, casi el 60% del país permanecía sin electricidad durante las horas de mayor consumo, y el 14 de mayo se alcanzó un récord histórico de afectación simultánea del 70% del territorio nacional.

La crisis provocó protestas sociales en distintas ciudades cubanas. En Morón, manifestantes atacaron con piedras la sede del Partido Comunista y encendieron una hoguera frente al edificio. Organizaciones de derechos humanos denunciaron decenas de arrestos, incluidos menores de edad.

A finales de marzo, un cargamento ruso de más de 700.000 barriles de petróleo alivió temporalmente la situación y permitió reducir los apagones durante abril. Sin embargo, el combustible se agotó rápidamente y los cortes regresaron con mayor intensidad en mayo.

El ministro de Energía, Vicente de la O Levy, admitió públicamente que el país agotó sus reservas de diésel y fueloil. Desde entonces, las noches en varias ciudades cubanas han estado marcadas por protestas, cacerolazos y crecientes muestras de desesperación social frente al colapso energético.