
Bayern Munich cerró una temporada de ensueño en Alemania conquistando la Copa tras vencer con autoridad 3-0 al Stuttgart este sábado en Berlín, en una final que tuvo como gran figura a Harry Kane, autor de un triplete memorable.
El delantero inglés apareció en los momentos decisivos para sentenciar el partido y confirmar un año extraordinario a nivel individual y colectivo. Kane abrió el marcador a los 55 minutos, amplió diferencias a los 80’ y selló la goleada en tiempo añadido (90+2’) desde el punto penal.
Con este nuevo título, el Bayern reafirmó su hegemonía en el fútbol alemán y amplió su dominio histórico en la Copa, alcanzando 21 coronas, siete más que el segundo máximo ganador, el Werder Bremen.
La consagración también significó el regreso del gigante bávaro a lo más alto del torneo copero, una competencia que no conquistaba desde 2020. Además, el título se suma a la Bundesliga, asegurada varias fechas antes del cierre de temporada, y a la Supercopa Franz Beckenbauer ganada en agosto.
De esta manera, el Bayern firmó el decimocuarto doblete Bundesliga-Copa de su historia, ratificando nuevamente su supremacía en el fútbol alemán.
La única deuda pendiente para el conjunto muniqués quedó en Europa. En la Liga de Campeones de la UEFA, el Bayern estuvo cerca de la final, pero terminó cayendo frente al Paris Saint-Germain en una intensa semifinal.
Sin embargo, el cierre de temporada volvió a dejar una imagen conocida: el Bayern campeón y Harry Kane como el gran protagonista de la fiesta bávara.