
Estados Unidos ejecutó ataques de “autodefensa” contra objetivos militares en el sur de Irán luego de detectar una escalada de amenazas por parte del régimen iraní en las horas previas a los bombardeos, informaron funcionarios estadounidenses citados por The New York Times. La operación incluyó el hundimiento de dos lanchas rápidas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) que intentaban colocar minas en el Estrecho de Ormuz.
Según las autoridades norteamericanas, las embarcaciones iraníes fueron interceptadas por aviones de guerra estadounidenses mientras realizaban maniobras consideradas una amenaza directa para la seguridad marítima internacional. El Estrecho de Ormuz es una vía estratégica por la que transitaba cerca de una quinta parte del suministro mundial diario de petróleo y gas antes del conflicto.
Las tensiones también se intensificaron después de que Irán lanzara drones de ataque unidireccionales cerca de casi dos docenas de buques de guerra de la Armada de Estados Unidos desplegados en el Golfo de Omán y el Mar Arábigo. Estas naves participan en operaciones de bloqueo destinadas a impedir el ingreso o salida de embarcaciones desde puertos iraníes.
Analistas militares estadounidenses detectaron además actividad en varios sistemas de misiles tierra-aire iraníes ubicados cerca del Estrecho de Ormuz. De acuerdo con el Pentágono, esos movimientos representaban una amenaza para los aviones estadounidenses que operan desde bases terrestres y portaaviones en la región.
El capitán Tim Hawkins, portavoz del Comando Central de Estados Unidos, confirmó el lunes que Washington ejecutó “ataques de autodefensa” para proteger a sus tropas frente a amenazas iraníes. El portavoz evitó ofrecer mayores detalles sobre la operación, aunque aseguró que las fuerzas estadounidenses continúan actuando “con mesura”.
En paralelo, funcionarios del Pentágono rechazaron las versiones difundidas por medios iraníes que afirmaban que Teherán había derribado un dron estadounidense MQ-9 Reaper. Las autoridades estadounidenses negaron la pérdida de esa aeronave no tripulada y calificaron las informaciones como falsas.
Fuentes de Washington señalaron que el CGRI podría estar evaluando hasta dónde puede ampliar su margen de maniobra militar mientras avanzan las negociaciones entre ambos países para intentar alcanzar un acuerdo que reduzca las tensiones en la región.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que las conversaciones con Irán podrían derivar en un pacto que permita reabrir el Estrecho de Ormuz y poner fin al conflicto armado. En ese contexto, el mandatario convocó a una inusual reunión de Gabinete en Camp David.
La reunión se realizará este miércoles y contará con la presencia de todos los integrantes del Gabinete presidencial, incluida Tulsi Gabbard, quien anunció recientemente que dejará el cargo el próximo 30 de junio.
Camp David, la residencia presidencial ubicada en el estado de Maryland, es utilizada por los mandatarios estadounidenses para reuniones de alta sensibilidad política y militar debido a sus estrictas condiciones de seguridad y privacidad.
Mientras tanto, Washington y Teherán han acercado posiciones para un eventual acuerdo que contemple el desbloqueo del Estrecho de Ormuz y el levantamiento parcial de sanciones contra Irán. La Casa Blanca expresó optimismo respecto a la posibilidad de cerrar el pacto en los próximos días.
Sin embargo, el borrador filtrado a la prensa ha generado críticas dentro del Partido Republicano, ya que las negociaciones nucleares quedarían relegadas para una etapa posterior. Senadores aliados de Trump consideran insuficiente cualquier acuerdo que no incluya restricciones inmediatas al programa nuclear iraní.