Ninguna empresa pública será privatizada, pero en función de su viabilidad financiera podrá ser entregada a los trabajadores, transferida a gobernaciones o alcaldías, administrada en alianza público-privada o liquidada. El procedimiento estará establecido en una normativa específica, informó el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza.
“Vamos a trabajar una normativa para el cierre, liquidación o transferencia (de las empresas), por ejemplo, a los trabajadores, a distintos niveles de gobierno o la conversión a través de una alianza público-privada, para que estas empresas puedan llegar, primero, a ser sostenibles y, segundo, dejen de ser un costo para el Estado”, explicó en el programa Contacto Bolivia.
Los bloqueos y protestas que se enfocan en La Paz y El Alto, pero que empiezan a extenderse a otras regiones, tienen como justificativo el rechazo a la supuesta privatización de empresas públicas que atribuyen a la política del gobierno de Paz. Desde el Ejecutivo se negó esta posibilidad, aunque se explicó que se busca hacerlas eficientes o liquidarlas de ser insolventes.
“Una de esas mentiras es la privatización de las empresas públicas. La Constitución es clara y, mientras no cambiemos la Constitución, sería imposible privatizar empresas públicas; pero sí podemos avanzar en el cierre de aquellas empresas públicas que no pueden ser rentables bajo ningún criterio”, explicó.
En abril se presentó una radiografía de las empresas públicas que reveló cifras rojas en al menos 15 de 67 firmas estatales y una proyección poco alentadora sobre la mayoría, las cuales fueron creadas principalmente en los gobiernos del MAS en los últimos 19 años. Tienen deudas por pagar, resultado de los créditos para su constitución, de más de Bs 55.386 millones.
De todas maneras, Espinoza explicó que en lo que va del gobierno de Paz se redujo el gasto en empresas públicas en cerca de Bs 1.200 millones.
“Ahora estamos reduciendo prácticamente 500 millones de bolivianos en lo que va del año en el gasto en empresas públicas. Y estamos avanzando en el proceso de racionalización”, explicó.