
Bolivia y otros cuatro países firmaron este jueves el “Compromiso de Santiago” contra el crimen organizado transnacional durante una reunión de alto nivel realizada en Chile. El acuerdo busca fortalecer la cooperación regional frente a delitos vinculados al narcotráfico, extorsión, sicariato y financiamiento criminal.
“Aquí hay una voluntad real, Argentina, Bolivia, Ecuador, Perú y Chile vamos a hacer frente a la delincuencia unidos. Queremos llevarle seguridad y tranquilidad a nuestros compatriotas”, afirmó el canciller chileno Francisco Pérez Mackenna al presentar los lineamientos del acuerdo.
Añadió que el compromiso contempla la creación de un grupo de trabajo y un plan de acción conjunto con “acciones concretas y resultados medibles y verificables”.
El documento establece coordinación técnica y operativa entre los países, intercambio de información y propuestas en materia de seguridad, inteligencia financiera y control fronterizo.
Además, los ministros acordaron volver a reunirse en 180 días para evaluar avances y presentar resultados.
El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, sostuvo que la región enfrenta “tiempos excepcionales” marcados por el avance del crimen organizado y afirmó que la cooperación entre Estados “no puede postergarse más”.
También remarcó que el acuerdo “no es una declaración de intenciones”, sino una estrategia con dimensión operativa.
Durante su intervención, Aramayo también señaló que Bolivia atraviesa “un tiempo difícil” y denunció que existen grupos que buscan “debilitar al Estado” y “interrumpir el orden democrático constitucional”, financiados —según afirmó— con recursos vinculados al crimen organizado. Asimismo, agradeció a los países participantes por el apoyo humanitario brindado a Bolivia.
Representantes de Argentina, Ecuador y Perú coincidieron en que el crimen organizado opera más allá de las fronteras y requiere respuestas conjuntas.
Perú alertó sobre el incremento del sicariato y la extorsión, mientras Ecuador destacó que estas redes criminales amenazan tanto a la seguridad ciudadana como a las democracias de la región.