
Colombia podría hacer historia en las próximas elecciones presidenciales con la elección de una mujer como jefa de Estado por primera vez en sus 207 años de vida republicana. Las últimas encuestas sitúan a la candidata de derecha Paloma Valencia como favorita para imponerse en una eventual segunda vuelta electoral.
A pocos días de la votación del 31 de mayo, los sondeos muestran un escenario altamente competitivo en la primera vuelta. El candidato de izquierda Iván Cepeda, respaldado por el presidente Gustavo Petro y el movimiento Pacto Histórico, encabeza las preferencias con el 39,2% de intención de voto.
En segundo lugar aparece Paloma Valencia, representante del partido Centro Democrático y respaldada por el expresidente Álvaro Uribe, con el 28,3% de apoyo. La sigue de cerca el también candidato de derecha Abelardo de la Espriella, quien alcanza el 24,5% de las preferencias electorales.
De confirmarse estas cifras, Cepeda y Valencia avanzarían al balotaje, mientras que De la Espriella quedaría fuera de la contienda. Sin embargo, los estudios demoscópicos sugieren que la dinámica electoral cambia significativamente en una segunda ronda.
Según la encuesta realizada entre el 22 y el 25 de mayo a 1.860 personas, con un margen de error de 2,3%, Valencia obtendría el 45,6% de los votos frente al 40,3% de Cepeda en una eventual segunda vuelta, convirtiéndose en la principal favorita para llegar a la Casa de Nariño.
Analistas políticos atribuyen esta ventaja a la fragmentación del voto conservador durante la primera vuelta. Mientras las candidaturas de Valencia y De la Espriella compiten por un electorado similar, una segunda ronda favorecería la concentración del respaldo de los sectores de derecha alrededor de una sola candidatura.
El proceso electoral se desarrolla en medio de una fuerte polarización política sobre el balance del gobierno de Gustavo Petro. Sus partidarios destacan las políticas sociales implementadas durante su gestión, mientras que sus críticos cuestionan el impacto económico de las medidas adoptadas por la administración.
Entre las iniciativas más debatidas figuran los incrementos del salario mínimo, la expansión de programas de subsidios y el aumento del gasto público. Sectores opositores advierten sobre el crecimiento de la deuda y los posibles efectos fiscales de estas políticas en los próximos años.
El expresidente Iván Duque se ha sumado a las críticas contra el oficialismo y ha manifestado preocupación por lo que considera una intención del petrismo de consolidar un proyecto político de largo plazo similar al de otros gobiernos de izquierda en América Latina.
Más de 41 millones de colombianos están habilitados para participar en unas elecciones que definirán el rumbo político del país para los próximos años. Con 14 candidatos inscritos y una contienda marcada por la división ideológica, la posibilidad de que Colombia elija por primera vez a una mujer como presidenta se ha convertido en uno de los principales focos de atención de la campaña electoral.