
La orden de aprehensión que pesaba desde el 13 de mayo sobre el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo Mamani, quedó sin efecto este viernes, informó la red Unitel en su sitio web y en el reporte cita como fuente la Fiscalía de La Paz.
La orden de aprehensión quedó sin efecto tras la decisión de un tribunal de sentencia de La Paz que dio curso a una acción popular que buscaba revertir la determinación contra Argollo.
También quedó sin efecto la orden contra el máximo ejecutivo de la Federación Túpac Katari, Vicente Salazar. La decisión judicial le quita un escollo a las iniciativas de instalar mesas de diálogo entre el gobierno y los sectores movilizados desde hace más de cuatro semanas en busca de pacificar el país.
Más temprano, el vicepresidente, Edmand Lara, ratificó que este era uno de los requisitos que exigían los cobistas y mineros para sentarse en la mesa de negociación. “Ellos piden, exigen ese requisito, que las órdenes de aprehensión queden sin efecto, sean anuladas. Ese es el requisito que exigen ellos, y se han comprometido a asistir al diálogo”, dijo el segundo mandatario del país, quien participó en dos reuniones de una comisión que impulsa el diálogo y en la que participan la Iglesia Católica, organismos de derechos humanos y el Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya. En representación del gobierno acudió el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo.
Sin embargo, el diálogo sigue en la incertidumbre. Antes de conocerse la anulación de las órdenes de aprehensión se conoció que las bases de la COB determinaron no asistir a los contactos con el gobierno y ratificaron que la solución al conflicto es la renuncia de Rodrigo Paz.