
El canciller Fernando Aramayo afirmó que la presencia de actores extranjeros en reuniones de los sectores movilizados constituye una prueba de un proceso de desestabilización y aseguró que algunos de ellos ingresaron al país para incitar a la población en medio del conflicto social.
“¿Qué tendría que hacer un funcionario extranjero azuzando a nuestra población y queriendo atizar más un escenario de polarización? (...) Esta es la prueba más clara de que este es un proceso de desestabilización de nuestra democracia”, sostuvo la autoridad.
En la última semana se conoció la presencia de ciudadanos argentinos en actividades vinculadas a sectores movilizados. Entre ellos, el dirigente del Partido Obrero–Frente de Izquierda, Sebastián Copello, quien participó en un ampliado de la COB en La Paz y expresó su respaldo a los bloqueos, y la activista Mercedes Trimarchi, cuya participación fue cuestionada por la Cancillería tras participar en un ampliado en Senkata, El Alto.
Según el canciller, ya se aplicaron los mecanismos correspondientes para solicitar la salida inmediata de estas personas, al considerar que ejercieron acciones de injerencia en asuntos internos del país.
“Se han aplicado los mecanismos para solicitar la salida inmediata de este tipo de personas que están viniendo a incitar”, afirmó.
Cuestionó además que se dé espacio a actores extranjeros en ampliados y encuentros de organizaciones sociales.
Por otro lado, la autoridad también anunció que la Cancillería emitirá un comunicado para aclarar la información sobre la ayuda humanitaria internacional recibida.
Explicó que el apoyo ha consistido en medicamentos, oxígeno y alimentos distribuidos a hospitales y sectores vulnerables afectados por la crisis.