
El principal dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, y el ejecutivo de los campesinos, Feliciano Vegamonte, dirigieron ataques verbales contra el periodismo y los medios de comunicación bolivianos, el martes 2 de junio en la ciudad de El Alto.
Vegamonte acusó al periodismo de distorsionar la movilización de decenas de campesinos que bloquean en El Alto el acceso a la autopista que une a esta ciudad con La Paz, además de interrumpir el tráfico vehicular en las carreteras que conectan con Oruro y la frontera con Perú, desde hace 36 días.
“…Que no confunda el periodismo, que no confundan los periodistas diciendo que esto es un tema político. Estamos diciendo claramente que este es un tema reivindicativo porque los recursos naturales están en peligro de privatización…”, expresó durante una conferencia de prensa ante varios medios.
Tanto Vegamonte como Argollo pidieron, por separado, la renuncia del presidente Rodrigo Paz, elegido en las urnas en segunda vuelta el pasado 19 de octubre de 2026, con el 54,96 por ciento que equivale a más de 3,4 millones de votos.
Un pedido de incremento salarial del 20 por ciento presentado por la COB y rechazado por el gobierno por la crisis de las finanzas públicas se transformó en un pedido de renuncia del mandatario posesionado el 8 de noviembre pasado.
Medios “pagados”
Durante un cabildo realizado el día martes 2 de junio en El Alto, el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, pronunció un discurso que estigmatiza el carácter privado de los medios de comunicación y una supuesta parcialización a cambio de publicidad estatal.
“Hay que aclarar desde este cabildo que aquí nadie está siendo financiado económicamente. Nos han dicho compañeros, por los medios de comunicación pagados, que son propiedad de las grandes élites de este país, que estuviéramos siendo subvencionados, financiados por el narcotráfico. Que somos vándalos por el simple hecho de decirle: el país se respeta, nuestro país no está en venta…”
Los medios de comunicación independientes reportaron denuncias de ciudadanos que mostraron imágenes de personas registrando la asistencia de manifestantes a las protestas callejeras en La Paz, para supuestos pagos por su participación.
La policía practicó detenciones de personas que portaban grandes cantidades de dinero en medio de las protestas.
La Asociación Nacional de la Prensa (ANP), que representa a los principales diarios de Bolivia, alertó que los discursos que estigmatizan al trabajo periodístico y a los medios se convierten en argumentos para justificar acciones violentas contra periodistas que realizan la cobertura informativa de conflictos.
Desde el inicio de las protestas, el pasado 1 de mayo, se registraron hechos de violencia contra periodistas con el empleo de dinamita, fuegos de artificio y agresiones físicas, con el saldo de reporteros heridos y contusos.
Manifestantes que promovieron violencia contra reporteros justifican las agresiones repitiendo consignas como “la prensa vendida” y “medios vendidos”.