
Una persona murió y otras 63 resultaron heridas este miércoles tras un ataque iraní contra Kuwait y Baréin, en una nueva escalada militar que amenaza con frustrar las negociaciones de paz que Estados Unidos e Irán mantienen desde hace semanas para intentar poner fin a la guerra en Medio Oriente.
Según el Ministerio de Sanidad kuwaití, los misiles y drones lanzados por Irán impactaron diversas instalaciones estratégicas del emirato, entre ellas el Aeropuerto Internacional de Kuwait, provocando importantes daños materiales y la suspensión temporal de los vuelos.
La ofensiva se produjo horas después de que fuerzas estadounidenses atacaran un petrolero iraní en el estrecho de Ormuz y una torre de telecomunicaciones en la isla iraní de Qeshm, una zona clave para el tránsito energético mundial.
El gobierno iraní justificó la operación alegando que Kuwait y Baréin tienen una “responsabilidad directa” en las acciones militares estadounidenses debido a la presencia de bases norteamericanas en sus territorios.
Por su parte, el Mando Central de Estados Unidos aseguró que Irán lanzó varios misiles balísticos contra ambos países, aunque sostuvo que la mayoría de los proyectiles fueron interceptados antes de alcanzar sus objetivos principales.
La versión iraní difiere de la estadounidense. La poderosa Guardia Revolucionaria Islámica afirmó que los ataques estuvieron dirigidos exclusivamente contra instalaciones militares de Estados Unidos, incluida la sede de la Quinta Flota estadounidense en Baréin.
Posteriormente, Teherán negó haber atacado deliberadamente el aeropuerto kuwaití y atribuyó los daños a la caída de restos de misiles interceptados por los sistemas de defensa estadounidenses.
La nueva escalada se produce en momentos en que las negociaciones entre Washington y Teherán atraviesan una etapa de incertidumbre. Aunque ambas partes anunciaron recientemente avances hacia un posible acuerdo, persisten desacuerdos sobre aspectos fundamentales del conflicto.
Uno de los principales puntos de fricción sigue siendo la exigencia iraní de que cualquier acuerdo incluya también la situación en Líbano, donde continúan los enfrentamientos entre Israel y el grupo chiita Hezbolá.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó esta semana que Irán está cerca de aceptar un acuerdo y aseguró que el líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, participa activamente en las conversaciones. Sin embargo, medios vinculados a la Guardia Revolucionaria negaron que existan contactos recientes con Washington.
La crisis también ha reavivado las preocupaciones sobre el programa nuclear iraní. Informes recientes del Organismo Internacional de Energía Atómica advierten que Irán mantiene importantes reservas de uranio altamente enriquecido que actualmente ya no están sometidas al mismo nivel de supervisión internacional que antes del conflicto.
Mientras tanto, la incertidumbre geopolítica continúa impactando los mercados internacionales. El precio del petróleo Brent registró una nueva subida y se acercó a los 98 dólares por barril, reflejando el temor de los inversionistas a una prolongación de la crisis y a un eventual cierre prolongado del estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del comercio mundial de petróleo y gas.