
Una escena que empieza a ser frecuente en la concentración de Brasil. Mientras el resto del plantel de Carlo Ancelotti entrena e intensifica las cargas con vistas al debut en el Mundial 2026, Neymar sigue moviéndose entre algodones. Y este lunes todas las miradas están puestas en él, ya que se someterá a nuevos estudios a tan solo cinco días de enfrentar a Marruecos.
El experimentado DT italiano era consciente de que Ney no llegaba a Estados Unidos al 100% físicamente. Sin embargo, decidió incluirlo en la lista definitiva con el anhelo de que pudiera recuperarse en la antesala de la Copa del Mundo.
Lo cierto es que los días pasan rápido y la figura de Santos sigue entrenando diferenciado, primero en el gimnasio y luego en el campo de juego, a causa de una lesión grado 2 en su pantorrilla. El último fin de semana no viajó a Cleveland para el amistoso con Egipto. Se quedó en la concentración rehabilitándose en una máquina con tecnología de la NASA bajo la atenta mirada del doctor Felipe Kalil, el coordinador físico Cristiano Nunes y el fisioterapeuta Rafael Martini.
En el Scratch no pierden las esperanzas de que Neymar pueda estar en plenitud física para el comienzo mundialista. Es por eso que en las próximas horas volverá a hacerse chequeos para constatar la evolución de su problema muscular.
En caso de haber mejorado, el cuerpo técnico verdeamarelho lo sumará a los trabajos a la par del grupo, aunque los ejercicios con pelota recién serán autorizados más adelante. Caso contrario, seguirá con su recuperación a contrarreloj y apuntará sumar minutos en la segunda fecha del Grupo C, ante Haití, el viernes 19 de junio.