
Pakistán anunció este viernes que Irán y Estados Unidos alcanzaron un texto definitivo para un acuerdo de paz que podría poner fin a más de cuatro meses de conflicto en Medio Oriente. El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, aseguró que ambas partes consensuaron un documento final y que Islamabad trabaja activamente para concretar los pasos previos a su firma.
“La paz nunca ha estado tan cerca como ahora”, afirmó Sharif a través de la red social X, al confirmar la existencia de un acuerdo que, según fuentes estadounidenses e iraníes, podría ser rubricado en los próximos días, incluso durante este fin de semana.
El anuncio fue respaldado por el canciller iraní, Abbas Araghchi, quien sostuvo que el denominado “Memorándum de Entendimiento de Islamabad” está próximo a concluirse y que los detalles serán revelados oficialmente cuando finalicen las negociaciones técnicas pendientes.
Desde Washington, el vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, señaló que la firma podría realizarse en Europa y calificó el entendimiento como una oportunidad histórica para transformar la región y avanzar hacia una paz duradera tras meses de enfrentamientos.
De acuerdo con altos funcionarios estadounidenses, el acuerdo incluye varios de los principales objetivos de la administración del presidente Donald Trump, entre ellos la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, el desmantelamiento del programa nuclear iraní y el compromiso de Teherán de dejar de financiar a grupos armados aliados en la región.
Las mismas fuentes indicaron que existe entre un 80 y un 85 por ciento de probabilidades de que el acuerdo sea firmado en los próximos días, una cifra superior a las estimaciones manejadas por Washington durante las semanas anteriores.
El borrador conocido hasta ahora contempla 14 puntos y funcionaría como una hoja de ruta para alcanzar un acuerdo definitivo. Entre sus disposiciones figuran el levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre puertos iraníes, el alivio progresivo de sanciones económicas y el cese de hostilidades en todos los frentes de conflicto, incluido el Líbano.
Asimismo, el documento establece un período de 60 días de negociaciones para resolver uno de los asuntos más sensibles: el futuro del programa nuclear iraní, incluyendo el enriquecimiento de uranio y el manejo de las reservas ya existentes.
Según la versión difundida por autoridades iraníes, el memorándum también prevé la liberación gradual de activos iraníes congelados en el extranjero y la eventual normalización de las relaciones económicas, siempre que ambas partes cumplan los compromisos asumidos.
No obstante, persisten diferencias sobre el contenido exacto del acuerdo. El presidente Donald Trump desmintió este viernes varios puntos publicados por medios iraníes y aseguró que los términos filtrados “no tienen nada que ver” con el texto acordado entre los negociadores.
Las autoridades iraníes, por su parte, insistieron en que no renunciarán a su soberanía sobre el estrecho de Ormuz ni a su derecho al desarrollo nuclear con fines pacíficos, aunque reconocieron que las conversaciones nunca habían estado tan cerca de alcanzar un resultado favorable.
Mientras tanto, Israel sigue observando con atención el avance de las negociaciones. El gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó que no forma parte directa del acuerdo, pero reiteró que cualquier solución definitiva deberá impedir que Irán obtenga armas nucleares y limitar su apoyo a organizaciones armadas en la región.