Estados Unidos tuvo un debut arrollador en el Mundial y goleó a Paraguay por 4-1, en un partido correspondiente al Grupo D, dejando una imagen preocupante del conjunto sudamericano.
El equipo norteamericano abrió el marcador apenas a los siete minutos gracias a un desafortunado autogol de Damián Bobadilla, quien desvió el balón hacia su propia portería. A partir de ahí, el dominio estadounidense fue absoluto.
Folarin Balogun se convirtió en la gran figura de la primera mitad con un doblete. A los 31 minutos aprovechó una asistencia de Christian Pulisic para marcar el 2-0, mientras que en el tiempo añadido (45"+5) dejó atrás a dos defensores y definió con categoría para ampliar el marcador a 3-0.
La selección paraguaya se mostró irreconocible durante gran parte del encuentro: sin respuestas futbolísticas, con serios problemas defensivos y ampliamente superada por un rival que manejó el trámite con total comodidad.
Aunque Paraguay mejoró su actitud tras el descanso y logró descontar a los 73 minutos por intermedio de Mauricio, la reacción nunca puso en riesgo el triunfo estadounidense.
Ya en el cierre del partido, a los 90"+8, Giovanni Reyna culminó una gran acción individual con un remate de exterior para sentenciar el definitivo 4-1 y completar una actuación brillante de Estados Unidos en su estreno mundialista.