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“No tenemos agua ni comida”: el dramático pedido de choferes atrapados por los bloqueos

“Han dinamitado toda la carretera, está totalmente destrozada, tiene huecos tremendos, como si hubiesen caído meteoritos en el asfalto”, contó Fernando Herbas, un chofer que clama al Gobierno se tomen acciones que den soluciones al conflicto

Imagen de ilustración. Foto: Archivo agencia
País | Unitel | 2026-06-16 10:12:04

Fernando Herbas lleva 43 días durmiendo en la cabina de su camión, varado en la localidad de Sayari, en la carretera Oruro-Cochabamba. Está a solo 90 kilómetros de llegar a Cochabamba, pero no puede avanzar.Como él, unos 250 choferes de transporte pesado internacional están atrapados en ese punto de bloqueo.

“Tenemos personas de la tercera edad, hay gente con enfermedades de base, diabetes, vesícula, presión alta, es difícil lo que estamos atravesando”, dijo.

Contó que el grupo de camiones fue avanzando por tramos y que vienen así desde Confital, donde estuvieron casi 12 días, después de un “paso humanitario, avanzamos hacia otra población y estuvimos cuatro días” hasta llegar finalmente a Sayari, en donde “ya no hay comida en las tiendas, se ha acabado”.

A esto suma que ahora “no tenemos agua potable”, y han optado por consumir este líquido de un río que está próximo al punto en donde están varados.

“No tenemos servicios básicos. Fuimos a buscar papel higiénico y las tiendas se han desabastecido, porque somos 250 camiones”, dijo al lamentar que en el grupo de transportistas varados también hay personas que viajan con sus esposa y, hay un caso de un chofer que está junto a su hija de 4 años. “La niña a veces le da dolor de estómago, no sabemos qué hacer. Algunos tenemos botiquines, pero eso no es suficiente”.

El chofer aseguró que los pobladores de Sayari no son quienes bloquean. “Vienen los bloqueadores de otras localidades. No quieren entender, no quieren ceder con un paso humanitario. Han dinamitado toda la carretera, está totalmente destrozada, tiene huecos tremendos, como si hubiesen caído meteoritos en el asfalto”.

Según su relato, tampoco dejan pasar ni motos. “Te acercas y son un montón de gente ahí que te dice: ‘su carnet, ¿Dónde está yendo? ¿Qué cosa está llevando?’. Te registran todo. No puedes utilizar tu celular”.

Ante la consulta de si recibieron apoyo de autoridades, respondió que “nadie se ha acercado, nadie, ni una ambulancia. Prácticamente estamos secuestrados por los bloqueadores, por nuestros mismos hermanos”.

“Yo tengo mi niña de tres años que en casa me espera. Me llama todos los días, dice: ‘Papá, ya no te veo’. Me siento desesperado”, contó.

“Ya no tenemos comida, no tenemos agua. Comemos una roca que se llama phasa, que está en medio de un cerro, con papa y chuño. Es lo único que hemos encontrado. No hay pollo, no hay carne. En la mañana hacemos un mate y tratamos de dar primero a las personas mayores”, lamentó.

Entre lágrimas, expresó: “Cómo quisiera que a este mi camión le salgan alas y volar a Cochabamba y traerles comida, medicamentos, y agua”.

En ese contexto de desesperación, el conductor exclama a las autoridades que gestionen un paso humanitario “porque nosotros no tenemos la culpa. Simplemente estábamos haciendo nuestro trabajo. No hemos hecho nada malo”, reclamó.

“Hasta en la cárcel tienen agua, en la cárcel tienen comida, techo y cobijas. Nosotros no tenemos. Nuestra cabina se ha vuelto nuestro cuarto. El frío es tremendo, las unidades se destrozan”, exclamó.

“A las autoridades, a los dirigentes: nosotros también somos el pueblo, somos seres humanos, no somos animales para que nos encierren en un lugar y no nos dejen ir atrás ni adelante. Por favor, piedad, sean humanos”, pidió este chofer, que junto a otros cientos de transportistas, están perjudicados y en una situación extrema por los bloqueos que mantienen sectores que respaldan a la COB y a Evo Morales, que exigen la renuncia del presiente Rodrigo Paz.