
República Checa no supo administrar su ventaja y terminó cediendo un empate 1-1 ante Sudáfrica este jueves, en un partido correspondiente a la segunda jornada del Grupo A del Mundial 2026. Los europeos parecían encaminados hacia su primer triunfo en el torneo, pero un penal convertido por Teboho Mokoena en los minutos finales frustró sus planes y mantuvo abiertas las opciones de clasificación para ambos equipos.
Después de caer en sus respectivos estrenos, checos y sudafricanos afrontaban el encuentro con la obligación de sumar. El conjunto dirigido por Miroslav Koubek mostró una mejor versión que en su debut y tomó rápidamente el control del partido.
La primera advertencia llegó apenas al minuto de juego con un remate desviado de Patrik Schick. Cinco minutos después, República Checa encontró el premio a su insistencia. La jugada nació en un saque de banda y terminó con una precisa asistencia de Sojka para Michal Sadílek, que definió con un disparo cruzado para establecer el 1-0 aprovechando las concesiones defensivas de los africanos.
Con la ventaja en el marcador, los europeos manejaron el ritmo del encuentro y limitaron los intentos de reacción de Sudáfrica, que buscó aproximarse con disparos de media distancia y centros al área, aunque sin generar demasiado peligro sobre la portería rival.
Tras el descanso, República Checa volvió a salir con intensidad y estuvo cerca de ampliar la diferencia. Darida, Cerv y Schick protagonizaron una triple ocasión que pudo sentenciar el partido, pero la falta de eficacia mantuvo con vida a los Bafana Bafana.
Con el paso de los minutos, los checos optaron por retrasar sus líneas y proteger la ventaja. La estrategia terminó resultando contraproducente. Sudáfrica, que apenas había inquietado hasta entonces, encontró una oportunidad de oro cuando un disparo de Maseko impactó en la mano de Sulc dentro del área.
El árbitro señaló penal y Mokoena no desaprovechó la ocasión. El mediocampista transformó el lanzamiento en el minuto 83 para colocar el 1-1 definitivo, aunque vio una tarjeta que le impedirá disputar el último compromiso de la fase de grupos.
El empate golpeó anímicamente a República Checa, que acabó sufriendo en los instantes finales ante una Sudáfrica revitalizada. Incluso dio la sensación de conformarse con el punto tras haber tenido el partido bajo control durante gran parte del encuentro.
Con este resultado, ambas selecciones mantienen intactas sus posibilidades de avanzar a los dieciseisavos de final, aunque estarán obligadas a ganar en la última jornada. República Checa se jugará la clasificación frente a México, mientras que Sudáfrica hará lo propio ante Corea del Sur.