
La alianza firmada con la Central Obrera Boliviana (COB) prácticamente está rota debido a que decidió acudir sola al diálogo con el Gobierno, sin esperar una definición de las bases campesinas. La Federación de Campesinos de La Paz “Túpac Katari” envió su propio pliego a la administración de Rodrigo Paz y, en los próximos días, analizará la respuesta recibida para definir si asistirá o no a la mesa de negociación.
El vocero de la Federación, Rolando Choque, informó que entre este viernes y el sábado convocarán a una reunión de la dirigencia de las 20 provincias del departamento de La Paz y de sus aliados —entre ellos, las mujeres Bartolina Sisa y el transporte interprovincial— para evaluar la respuesta gubernamental a su pliego de cinco puntos. Mientras tanto, persiste el duro bloqueo.
Entre las demandas de su plataforma se encuentran: una amnistía presidencial para los dirigentes detenidos en los bloqueos; reparación económica para las familias de las víctimas; provisión de combustible de calidad; un alivio financiero por seis meses que congele intereses, multas y mora para transportistas, gremiales y productores; y la abrogación de seis decretos supremos.
De acuerdo con el dirigente, un primer análisis muestra que la mayor parte de las respuestas del Ejecutivo son negativas, aunque no dio mayores detalles. Con todo, será la reunión de los actores movilizados la que asumirá la decisión final sobre la invitación a dialogar para definir el curso del conflicto, que este viernes cumple su día 50.
Los campesinos son quienes operativizan el bloqueo en las rutas que conectan a La Paz con Copacabana, Desaguadero y Oruro, principales vías de provisión de alimentos, combustibles e insumos médicos. Además, mantienen presencia en al menos tres distritos de El Alto, por lo que son el sector que, literalmente, tiene cercadas a las ciudades de La Paz y El Alto.
Mientras tanto, se mantiene la extrema medida de presión que exige la renuncia del presidente Paz, quien, por el contrario, espera sumar a los campesinos a las mesas de negociación.
Choque consideró en la televisora Vos TV que la dirigencia cobista, liderada por Mario Argollo, optó por el diálogo bilateral y dejó de lado la alianza firmada porque perdió el respaldo de sectores clave de su base, como mineros, fabriles y el magisterio.
“Lastimosamente, la Central Obrera Boliviana ha tomado la decisión de participar (del diálogo). Evidentemente, el sector obrero, que es asalariado, los mineros, el magisterio, se han desmarcado de la lucha social; tal vez por eso la Central Obrera está tomando esa decisión. Pero nosotros, como sector campesino y movimiento popular, seguimos en la lucha social hasta que las bases digan lo contrario”, insistió.
El miércoles comenzó el diálogo entre el Gobierno y la COB, pero entró en un cuarto intermedio casi de inmediato, condicionado a la liberación de los detenidos en las protestas. Hasta la mañana de este viernes no se conoce cuándo se retomará, aunque el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, aseguró que el conflicto no se puede extender más.
“Estamos llegando a los días finales de este lamentable episodio, porque de una u otra forma debe resolverse. Debe resolverse porque el daño económico es gigantesco; el daño social, el daño político y el desgaste de la familia boliviana han sido tremendos”, afirmó el ministro.
Choque no precisó cuándo ni dónde se reunirá la dirigencia para definir una posición y la suerte de la extrema medida de presión, que ya deja millonarias pérdidas económicas y un severo desabastecimiento de alimentos, combustibles e insumos médicos.