
El panorama judicial de Sebastián Marset se complicó en los Estados Unidos. Los fiscales federales norteamericanos presentaron una segunda acusación formal en su contra, donde añadieron los cargos de narcoterrorismo y tráfico internacional de cocaína, según informó la organización internacional Organized Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP).
La ampliación de la carátula judicial se dio a conocer pocos días después de que el propio Marset enviara una carta a un juez federal. En dicho escrito, el uruguayo, quien lideró una red criminal con fuerte arraigo en Paraguay, afirmó que agentes federales estadounidenses habían presionado a su madre para que entregara las contraseñas de acceso a su billetera virtual de criptomonedas.
Cuatro acusaciones
Con esta nueva modificación, la Fiscalía de los Estados Unidos imputa a Marset por cuatro cargos criminales:
1. Conspiración para cometer narcoterrorismo.
2. Conspiración para poseer cocaína con intención de distribuirla a bordo de una embarcación sujeta a la jurisdicción de EE.UU.
3. Conspiración para el lavado de dinero.
4. Lavado de dinero.
De acuerdo con el Departamento de Justicia, Marset dirigía el denominado “Primer Cártel Uruguayo", una organización criminal estructurada en Sudamérica encargada de enviar toneladas de cocaína a distintos puntos del mundo, con especial foco en el mercado de Europa.
El cargo de narcoterrorismo coloca el expediente de Marset en una categoría jurídica rigurosa. Los fiscales alegan que, entre 2018 y marzo de 2026, el procesado fabricó y distribuyó sustancias prohibidas mientras proporcionaba, a sabiendas, apoyo material a una organización terrorista global; organización que, según el propio documento fiscal, es su misma red de narcotráfico.