
La nueva película “Supergirl”, de Warner Bros. Pictures y DC Studios, registró un fuerte desplome en la taquilla de Estados Unidos durante su segundo fin de semana, al recaudar apenas 9,6 millones de dólares en 3.602 salas, un 74 % menos que en su estreno. Hasta el momento, la cinta acumula 58,5 millones de dólares en Norteamérica y 100,5 millones a nivel mundial, cifras que están lejos de las expectativas para una producción de este tipo.
El bajo desempeño preocupa especialmente por el elevado costo del proyecto. Aunque fue presentada como una apuesta más contenida que otros filmes de superhéroes, medios especializados estiman que su presupuesto de producción ronda los 170 millones de dólares, sin contar los gastos de marketing y distribución, lo que eleva considerablemente el monto que necesita recuperar en taquilla.
De acuerdo con analistas de la industria, la película tendría que superar los 400 millones de dólares en ingresos globales para alcanzar el punto de equilibrio, un objetivo que hoy parece inalcanzable. Las proyecciones apuntan a que “Supergirl” podría finalizar su recorrido comercial con pérdidas de entre 100 y 120 millones de dólares, lo que supone un revés para la estrategia de DC Studios encabezada por James Gunn.