
Al menos 12 personas fallecieron en el incendio que se originó el jueves en el municipio almeriense de Los Gallardos (3.110 habitantes) y 23 permanecían la noche de este viernes sin localizar mientras el fuego seguía quemando sin control matorrales en el interior de la provincia. Las llamas, que arrasaron un área de alrededor de 4.000 hectáreas, se propagaron a gran velocidad en un terreno escarpado y con casas aisladas.
Allí fueron halladas de madrugada las primeras siete víctimas, a las que se sumaron hoy cuatro personas localizadas en el interior de un coche y una más encontrada en un camino agrícola.
El incendio, el más mortífero declarado en Andalucía desde que hay registros y uno de los más letales de las últimas décadas, obligó a desalojar a más de 1.400 vecinos en una zona escasa y dispersamente poblada. Ninguno de los fallecidos ha sido identificado aunque, según las autoridades, son en su mayoría extranjeros residentes o turistas y uno tenía nacionalidad española. “La no atención a las recomendaciones, probablemente, haya provocado tener este número de fallecidos”, afirmó el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, apuntando a que las víctimas quedaron atrapadas en una trampa de fuego.
El dispositivo de alerta fue un aviso efectuado “de manera personal” por el alcalde de Bédar, Ángel Francisco Collado, uno de los municipios afectados, junto con agentes de la Guardia Civil y concejales de la corporación. Acudieron a las viviendas de los residentes diseminados por los alrededores de la localidad recomendando, según los casos, a evacuar o confinarse. “Algunos lamentablemente no hicieron caso a la petición que se les hizo”, indicó Moreno. El presidente autonómico subrayó que el incendio “se extendió como la pólvora” por la fuerza del viento. “Está todo muy seco por las olas de calor, por lo que es el combustible perfecto y junto con el viento es una bomba de relojería”, agregó, calificando el de Los Gallardos como “uno de los incendios más rápidos y complejos de los últimos años”.
La investigación de la Guardia Civil apunta a “la caída de un cable eléctrico” como el detonante y el Gobierno andaluz también subrayó que el tendido fue clave en el origen del fuego, que fue declarado inicialmente como “un incendio de cuneta”, según explicó el consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz. De hecho, los primeros testigos presenciales detallaron al servicio de emergencias 112 que la caída de un cable había prendido la vegetación del lugar. Sin embargo, La compañía Endesa, principal suministradora de electricidad en la zona, aseguró que el cable señalado no pertenece a su red y que no tenía tensión eléctrica, ya que se había dado de baja el suministro en 2009 y se encontraba abandonado desde hacía años. Desde Red Eléctrica, la operadora del sistema eléctrico español, también han afirmado, en una publicación en la red social X, que la línea “no es de Red Eléctrica”.
No hay por el momento ninguna persona identificada, según informaron desde el Centro Integrado de Datos, “No podemos informar sobre la identidad ni la nacionalidad de ninguno de los fallecidos”, precisan en un comunicado. Ya por la noche habían recibido los 12 cuerpos y realizado autopsias a todos ellos. “Aún no hay ninguna persona identificada, ni es posible, por el momento, precisar ni la edad ni el sexo de las personas fallecidas. Será el departamento de Biología del servicio de Criminalística de la Guardia Civil quien tendrá que analizar en la sede central de Madrid todas las muestras recogidas para la identificación de los cuerpos”, apuntaron. Entre las dificultades de esas labores están las complicaciones de identificar cuerpos carbonizados y el hecho de que gran parte de los fallecidos sean extranjeros, en su mayoría, probablemente, de nacionalidad británica. Hasta la noche de este viernes se han formalizado siete de denuncias de desaparición.
Las llamas y el humo obligaron al desalojo preventivo de numerosos núcleos de población: el municipio completo de Bédar, su núcleo principal, viviendas aisladas y siete barriadas, las pedanías de Almocáizar, El Chocolate, Los Collados, Fuente del Albarico, Los Pinos y La Serena, además del complejo turístico Miraflores. El fuego también afectó al municipio vecino de Antas, que puso en marcha la evacuación de forma preventiva a unas 80 personas durante la madrugada.
En Chive los desalojos se están completando a primera hora de la noche. El avance de las llamas obligó al mediodía de este viernes a desalojar a 70 personas del municipio de Lubrín. La Guardia Civil ha informado minutos antes de las nueve de la noche de que se va a desalojar a todos los diseminados al sur de esa localidad de 1.434 habitantes.
El alcalde de Bédar detalló cómo algunos se vieron sorprendidos por las llamas cuando ya era demasiado tarde para huir. Un grupo de nueve personas prefirió salir a toda prisa por un camino por el que creían que podían escapar. Se equivocaron. Era una pista de un agricultor para cuidar sus panales de abejas, sin salida. Quedaron rodeados por el fuego. “Las encontramos cerca de las cuatro de la mañana”, recuerda el alcalde. Solo pudieron rescatar a dos personas, con heridas de gravedad, que fueron trasladadas hasta el hospital Torrecárdenas de Almería y, más tarde, hasta la unidad de quemados del hospital Virgen del Rocío, en Sevilla. “Los demás, fallecieron”, lamenta el regidor, que afirma que una de las víctimas era de nacionalidad española y, el resto extranjeros, belgas y británicos. “Los conozco a todos personalmente, eran muy activos en la vida social y cultural del pueblo. A algunos hasta los casé yo”, recuerda. “Parece que ha caído una bomba”, describió otro alcalde, el de Los Gallardos, Francisco Miguel Reyes.
El incendio continuaba anoche activo aunque con evolución favorable en la parte oriental, si bien el viento seguía siendo intenso y la preocupación se concentraba la zona oeste, más abrupta, porque las llamas se dirigen hacia la población de El Marchal. Según explicó el responsable del grupo de intervención, David Rodríguez, en el puesto de mando avanzado instalado en Turre, las llamas se mantenía por unos vientos de entre 20 y 30 kilómetros por hora sostenidos del suroeste y rachas de hasta 40. En todo caso, se registraba una evolución favorable en la parte más oriental, la más próxima a la autovía, donde los especialistas practicaron lo que se conoce como “fuego técnico” o “contrafuegos”, que está “dando resultados” y los trabajos están progresando “muy bien” hacia El Marchal, en cambio, la orografía más abrupta complica los trabajos de extinción, “con ramblas muy profundas que provocan carreras de incendio con mucha intensidad”. “Estamos concentrando allí muchos medios terrestres para avanzar lo máximo posible antes de que llegue la noche”, señaló el especialista.
Cuando se originó el fuego, la zona estaba en situación de peligro extremo de incendio forestal. Se trata del nivel máximo de la escala que tiene operativa la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Para calcular el peligro de que se desarrolle y se propague un fuego, el nuevo sistema de avisos de la agencia pública, que este año se ha mejorado, tiene en cuenta la temperatura, el viento y la humedad relativa.
La respuesta de las autoridades a la tragedia estuvo marcada en todo momento por la búsqueda de coordinación entre Moreno y Pedro Sánchez. El jefe el Ejecutivo publicó por la mañana un mensaje en la red social X en el que indicó que había hablado con el presidente de la Junta de Andalucía, destacando que ambos trabajaban “desde el primer momento con la máxima colaboración entre las instituciones” para hacer frente al incendio forestal de Los Gallardos. “Todos los medios materiales y humanos del Gobierno de España están ya desplegados para lograr la extinción del incendio y la atención a las personas afectadas”, escribió Sánchez, que reiteró el “pésame del Gobierno a las familias de las personas fallecidas”, así como su solidaridad con todos los vecinos. “Sigamos las recomendaciones de las autoridades y de los servicios de emergencia. Mucha precaución”, terminaba su mensaje.
Sin embargo, el secretario general del PP, Miguel Tellado, rompió esa sintonía al acusar al Gobierno de no estar centrado en la respuesta. “Eso se ha abandonado. Hoy no lo tenemos”. Tellado reclamó mayor “colaboración entre administraciones” y “mejores servicios públicos, especialmente para prevenir tragedias”.
El encargado de responder a esos señalamientos en las filas del Gobierno fue el ministro de Transportes, Óscar Puente, quien desde las redes sociales afirmó que en el PP han “recortado efectivos antiincendios” y “no son capaces UNA VEZ MÁS de mandar el mensaje de ES-Alert!”, en alusión a lo sucedido con la dana de Valencia. El vicepresidente primero de la Junta y consejero de Emergencias, Antonio Sanz, había explicado en la Cadena SER que no se decidió mandar este mensaje de alerta porque “podría haber provocado daños irreparables porque hubiera confundido a la población dándole instrucciones absolutamente erróneas y equivocadas”.
Desde la Academia General del Aire en San Javier (Murcia), donde había acudido a la entrega de despachos a los nuevos tenientes, entre los que se encuentra la princesa Leonor, el rey Felipe VI trasladó el pésame, el cariño y el apoyo de la Familia Real “a todos aquellos que han perdido seres queridos” y también a aquellos que padecen “la incertidumbre de saber dónde están aquellos que todavía no están localizados”. El Rey quiso reconocer “el esfuerzo, el trabajo y el sacrificio de todos los hombres y mujeres que están empeñados en la extinción del incendio y en la atención de las personas desplazadas”.
“Sabemos que el incendio sigue muy activo y que el esfuerzo para su extinción es enorme y todavía durará. Y, como es evidente, nuestros compañeros del Ejército del Aire están empleados también en la extinción, así como la UME y todos los medios de emergencia autonómicos y locales que están ahí. Nuestro ánimo y apoyo a ellos también y nuestra gratitud por su profesionalidad”, agregó antes de guardar un minuto de silencio. El presidente andaluz agradeció la llamada del rey Felipe VI. “Le quiero agradecer su preocupación, sus sentidas condolencias y el mensaje de afecto y solidaridad que me ha trasladado para todos los andaluces”, manifestó Moreno.
En las labores de extinción del incendio trabaja más de medio millar de efectivos, entre ellos 160 de Guardia Civil con 52 vehículos, dos helicópteros y dos drones, 222 agentes del plan autonómico contra incendios Infoca 220 efectivos de la UME con 70 vehículos, cuatro aviones anfibios y un helicóptero del Ministerio para la Transición Ecológica, 34 miembros de Protección Civil y 16 grupos de bomberos de la Junta de Andalucía, además de técnicos de operaciones, de extinción, agentes de medio ambiente y unidades médicas de emergencias de la Junta.
En paralelo a las labores de identificación, y para dar soporte en estos momentos, la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) y el 112 han puesto a disposición el teléfono de atención a familiares 677 904 624. Este servicio telefónico ha sido habilitado específicamente por el Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (GIPED). Su finalidad es ofrecer atención continuada, apoyo psicológico e información actualizada a los familiares de las personas afectadas por el fuego.
⚠️ ¡Atención! La autovía A-7 está cortada al tráfico en sentido #Almería entre los kilómetros 709 y 714 por el #IFLosGallardos
— EMA 112 (@E112Andalucia) July 10, 2026
➡️ Extrema la precaución y sigue las indicaciones de operativos y paneles informativos @DGTes @Plan_INFOCA pic.twitter.com/ew30tpYpBY
Acabo de conversar con el presidente de la Junta de Andalucía, @JuanMa_Moreno. Trabajamos desde el primer momento con la máxima colaboración entre las instituciones para hacer frente a esta tragedia.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) July 10, 2026
Todos los medios materiales y humanos del Gobierno de España están ya…