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Economista: El régimen cambiario no es sostenible sin divisas, disciplina fiscal ni control monetario

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Economía | ERBOL | 2026-07-12 21:09:00

El economista e investigador del Instituto de Investigaciones Socioeconómicas (IISEC) de la Universidad Católica Boliviana (UCB), Germán Molina, afirmó este domingo que el régimen cambiario flexible implementado por el Gobierno no es sostenible porque carece de un fondo de estabilización respaldado por divisas, no existe una disciplina fiscal estricta y tampoco un control efectivo de la emisión monetaria por parte del Banco Central de Bolivia (BCB).

El también miembro de número de la Academia Boliviana de Ciencias Económicas sostuvo que un régimen de este tipo solo puede funcionar cuando existen suficientes reservas internacionales para respaldar la oferta de dólares. Recordó que, al inicio de su gestión, el Gobierno anunció que conseguiría 8.500 millones de dólares para fortalecer la economía, objetivo que, según afirmó, no llegó a concretarse.

"Un régimen flexible necesita un fondo de estabilización", sostuvo Molina durante su participación en el programa Hagamos Democracia de la red Erbol, explicando que el nuevo sistema fue puesto en marcha sin el respaldo suficiente de divisas.

A ese escenario sumó la falta de disciplina fiscal. Observó que el Presupuesto General del Estado (PGE) reformulado para 2026 mantiene un déficit fiscal del 11% y advirtió que esa cifra ni siquiera incorpora los compromisos económicos asumidos por el Ejecutivo durante las negociaciones para levantar los bloqueos protagonizados por maestros, policías, cooperativistas mineros y transportistas, entre otros sectores.

Asimismo, cuestionó las afirmaciones oficiales sobre un supuesto superávit fiscal durante los primeros cinco meses del año y aseguró que la información pública no respalda esa versión.

"No es evidente que en los cinco meses haya superávit fiscal. Si revisamos el sitio web del Ministerio de Economía, ni siquiera la información permite demostrarlo. Entonces, no hay confiabilidad", afirmó.

Molina recordó además que el Gobierno se comprometió a devolver 2.300 millones de dólares para generar confianza en el sistema financiero, promesa que -según dijo- tampoco fue cumplida.

"Se arriesgaron sin los dólares sacando ese régimen cambiario", afirmó al señalar que, además, el Banco Central deberá afrontar entre septiembre y octubre pagos cercanos a los 900 millones de dólares por operaciones de venta futura de oro realizadas durante la anterior administración.

A juicio del economista, la suma de estos factores está deteriorando la confianza de la población en las autoridades económicas. "Esas situaciones han conducido a que la población esté perdiendo credibilidad en las autoridades económicas y eso es peligroso, porque se dice una cosa y no se cumple, como ocurre con la gasolina, donde seguimos teniendo problemas de abastecimiento", manifestó.

Retomar mecanismos del DS 21060

Como alternativa, Molina planteó revisar la experiencia del Decreto Supremo 21060, promulgado el 29 de agosto de 1985, particularmente su artículo quinto, que establecía mecanismos para garantizar el ingreso de divisas al país y fortalecer un fondo de estabilización.

Recordó que ese modelo permitió enfrentar un contexto de escasez de dólares mediante la entrega obligatoria de divisas por parte de los exportadores y un estricto control del gasto público y de la emisión monetaria.

Destacó el hecho de haber recuperado la confianza ciudadana en la medida económica (del 20160) porque “al día siguiente hubo una inundación de dólares".

Explicó que el éxito de ese esquema no obedecía únicamente al funcionamiento del Bolsín del Banco Central, sino también a una rigurosa disciplina fiscal. Según relató, el Tesoro General de la Nación no autorizaba ningún gasto sin respaldo de ingresos y el Banco Central no emitía moneda si previamente no ingresaban divisas.

"Controlábamos que no se emitiera un solo boliviano si antes no ingresaba un dólar. Ese era un control estricto", señaló.

El economista indicó que un mecanismo similar continúa vigente en Argentina bajo la administración del presidente Javier Milei, donde los exportadores mantienen la obligación de liquidar una parte de sus divisas para fortalecer las reservas internacionales y respaldar la estabilidad del tipo de cambio.

Finalmente, advirtió que, en las actuales condiciones, el régimen cambiario flexible de Bolivia está incentivando una mayor demanda de dólares en el mercado paralelo. "Eso está haciendo que la gente piense que el dólar seguirá subiendo. Quienes pueden hacerlo dejan de usar bolivianos y buscan refugiarse en la moneda estadounidense, alimentando aún más el mercado paralelo", concluyó.