
Kylian Mbappé vio esfumarse este martes la posibilidad de levantar su segunda Copa del Mundo. El capitán de Francia, campeón en Rusia 2018 y subcampeón en Catar 2022, no pudo evitar la caída de su selección frente a España en las semifinales del Mundial 2026 y cerró el torneo con una actuación muy lejos del nivel que había exhibido durante toda la competición.
Hasta llegar a este partido, el delantero del Real Madrid había sido uno de los grandes protagonistas del campeonato. Lideraba la carrera por la Bota de Oro y acumulaba 20 goles en 20 partidos mundialistas, confirmando su condición de uno de los futbolistas más determinantes de la actualidad. Sin embargo, la sólida defensa española consiguió neutralizar por completo a la principal amenaza francesa.
El equipo dirigido por Luis de la Fuente redujo al mínimo los espacios para que Mbappé explotara su velocidad y evitó que pudiera recibir en posiciones de peligro. Francia insistió en buscar a su capitán, pero nunca encontró al futbolista desequilibrante que había marcado diferencias durante el resto del Mundial.
Las estadísticas reflejan la magnitud de su discreta actuación. Mbappé apenas intervino 34 veces con el balón, solo siete de ellas dentro del área rival. Acertó el 75 % de sus pases, completó apenas un regate de seis intentos, ganó dos de los once duelos que disputó y no generó ninguna ocasión clara de gol. Además, perdió tres balones, cayó tres veces en posición adelantada y ninguno de sus tres remates encontró la portería. Su producción ofensiva quedó reducida a apenas 0,08 goles esperados (xG) y 0,02 asistencias esperadas (xA).
Más allá de los números, fue la primera vez en todo el torneo que el atacante francés pasó completamente desapercibido. España logró desconectarlo del juego y dejó sin respuestas al hombre que había liderado el ataque de los "Bleus" desde el inicio del campeonato.
Pese a la eliminación, el Mundial de Mbappé vuelve a confirmar su peso en la historia reciente del torneo. Sin embargo, el delantero de 27 años deberá esperar al menos cuatro años más para volver a luchar por el que habría sido su segundo título mundial, un objetivo que quedó truncado por una España que supo anular a su máxima figura cuando más importaba.