Cuando todos hayan olvidado quién fue campeón del mundo en 2026 y hasta los más entendidos tengan que consultar el almanaque para verificarlo, nadie dudará al responder quién fue Messi. Eso ocurrirá dentro de 30, 40 o 50 años, como sucede hoy con Pelé, Maradona, Cruyff y tantas otras figuras inmortales. Eso explica por qué el delantero argentino se mantuvo al margen de los bochornosos incidentes protagonizados por algunos de sus compañeros, incapaces de contener la frustración tras haber sido ampliamente superados por España. Mientras ellos reaccionaban con impotencia, Messi se alejó del lugar y siguió recibiendo muestras de respeto de los nuevos campeones, que acudieron uno a uno a rendirle homenaje. Entre ellos estaba Lamine Yamal, quien, pese a su corta edad y a ser ya una gran estrella en ascenso, sabe que aún le queda un largo camino para acercarse al sitial que ocupa Messi. Con su actitud tan serena y prudente, Messi dio una gran lección de altura, que consiste no sólo en cuidar los 22 años que lleva de carrera deportiva, sino todo lo que le queda de vida en la memoria de las nuevas generaciones.