
La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) alertó que la persistente escasez de diésel compromete la continuidad de las actividades agrícolas. Su presidente Klaus Frerking aseguró que la falta de combustible mantiene paralizadas las labores en el campo y puso en riesgo la producción de alimentos para los próximos meses.
“La producción no puede detenerse porque los cultivos no esperan. Si no hay combustible para trabajar, la oferta de alimentos disminuirá y las consecuencias las sentirán todas las familias bolivianas”, afirmó.
El dirigente sostuvo que el abastecimiento de carburantes es una responsabilidad del Estado y lamentó que, pese a los reiterados reclamos del sector, los problemas de distribución continúen tanto en los surtidores como en las zonas productivas.
Frerking explicó que el diésel es indispensable para todas las etapas del proceso agrícola, desde la preparación de los terrenos y la siembra hasta la cosecha y el traslado de la producción hacia los mercados. En ese contexto, advirtió que cualquier interrupción en el suministro repercutirá directamente en la disponibilidad y el precio de los alimentos.
También expresó su preocupación por la cantidad de maquinaria y camiones que permanecen sin operar debido a la falta de diésel, situación que, según dijo, agrava la incertidumbre del sector agropecuario.
Mientras tanto, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que comenzó la descarga de 48 millones de litros de diésel en la Terminal Marítima Sica Sica, en Arica, Chile, luego de que mejoraran las condiciones marítimas que impedían el ingreso del buque.
La estatal señaló que ese volumen forma parte de un plan de importación que incluye el ingreso de combustible desde distintos puntos de la región, como Paraguay, Argentina, Iquique y Mejillones. Asimismo, anunció que a finales de este mes se incorporarán nuevas rutas logísticas mediante transporte fluvial y ferroviario por Puerto Quijarro, además del Sistema Sur de Ductos, con el objetivo de reforzar el abastecimiento interno.
Pese a esos anuncios, la CAO insistió en que la solución debe ser inmediata, ya que el calendario agrícola no puede ajustarse a los retrasos en la provisión de combustible y cualquier demora amenaza la seguridad alimentaria del país.