
La Defensoría del Pueblo alertó este lunes que los focos de calor registrados en el país durante 2026 ya superan el pico alcanzado en 2025, lo que anticipa un escenario preocupante de cara a la temporada de incendios forestales y exige reforzar las acciones de prevención.
"Este año estamos con 2.835 focos de calor al 21 de julio y este es un tema muy preocupante", afirmó el defensor del pueblo, Pedro Callisaya. Recordó que en 2025 el pico más alto fue de 2.536 focos de calor, mientras que en 2024 llegó a 16.494 y en 2023 alcanzó 1.736.
Callisaya señaló que la Defensoría realiza el seguimiento al cumplimiento de la Resolución Constitucional 233/2024, emitida tras una acción popular para fortalecer la prevención de incendios. Sin embargo, advirtió que el avance es reducido, con apenas un 6% en las medidas de prevención y porcentajes aún menores en restauración, salud, rendición de cuentas y control institucional.
La autoridad también observó que persisten debilidades en la respuesta estatal, como la activación tardía de los comités de emergencia, la falta de logística para los bomberos voluntarios y la necesidad de investigar y sancionar las quemas ilegales, que continúan siendo una de las causas de los incendios forestales.
El defensor remarcó que los incendios ya no constituyen un problema coyuntural, sino estructural, porque afectan derechos como la vida, la salud, el medio ambiente y los territorios de pueblos indígenas. En ese sentido, instó a los niveles central, departamental y municipal a cumplir la resolución constitucional, fortalecer la prevención y proteger las áreas afectadas.