
La decisión del jefe de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, de alejarse del gobierno de Rodrigo Paz y pasar a la oposición no preocupa en filas del Ejecutivo; por el contrario, le exigen cumplir con su anuncio de convertirse en una “oposición constructiva” y ser parte del acuerdo nacional para aprobar las leyes estratégicas destinadas a atraer inversiones.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, fijó su posición respecto al mensaje de Doria Medina de alejarse del Gobierno debido a cuestiones éticas, la inacción gubernamental frente a la corrupción y los cuestionamientos a la forma en que se administra el Estado en estos poco más de ocho meses.
“Samuel Doria Medina tiene que ser parte de este gran acuerdo nacional; no se olviden de que vienen leyes muy importantes —que, más allá de una demora, van a llegar—: las leyes de Hidrocarburos, de Minería y de Inversiones que necesitamos para Bolivia. Don Samuel Doria Medina, en esa posición constructiva, tiene que apoyar esas leyes”, desafió.
Con la decisión asumida por el jefe de la tercera fuerza política en la Asamblea Legislativa Plurinacional, donde debe aprobarse el paquete de leyes, el Gobierno pone en riesgo su gobernabilidad, teniendo en cuenta el fraccionamiento del oficialista Partido Demócrata Cristiano (PDC) y la oposición de la alianza Libre, la segunda fuerza política.
En un breve mensaje en su cuenta de X, el empresario y político cuestionó la gestión de Paz, con quien la semana pasada había mantenido un cruce de críticas vinculado, justamente, a la administración del Estado.
“Compartimos muchos aspectos de la ideología del gobierno, pero nos molestan sus formas de hacer (o no hacer) las cosas. También nos preocupa la corrupción, mal eterno y general, que por eso mismo debe enfrentarse de una manera decidida, lo que consideramos que no se está haciendo actualmente”, afirmó el empresario y político.
Zamora descartó que el alejamiento del político y empresario se origine por una disputa de espacios de poder.