
Un tribunal de Bolivia condenó a seis años de internación a un adolescente de 17 años por el feminicidio de la ciudadana brasileña Jenife do Socorro Almeida da Silva, de 37 años. La sentencia corresponde a la máxima sanción contemplada por la legislación boliviana para menores de edad, según informó el medio brasileño Globo.
El crimen ocurrió en abril de 2025 en Santa Cruz de la Sierra, donde la víctima fue encontrada sin vida en el departamento en el que se hospedaba. Tras más de un año de investigación, la Justicia boliviana emitió el fallo y dispuso que el adolescente cumpla una medida socioeducativa en un centro de reintegración para menores. El tiempo que permaneció con detención preventiva será descontado de la condena.
Pruebas del celular fueron clave
De acuerdo con la publicación, la condena se sustentó en la evidencia recuperada del teléfono celular del adolescente. Peritos lograron extraer información que resultó determinante para esclarecer el caso.
Entre los archivos hallados figuraban registros que, según la Fiscalía, confirmaban la participación del menor en el feminicidio. Uno de los videos mostraba al adolescente manipulando el cuerpo sin vida de la víctima, prueba considerada fundamental para establecer su responsabilidad.
La defensa del condenado tiene un plazo de diez días para presentar un recurso de apelación.
Un caso que conmocionó a Brasil
El asesinato de Jenife Silva generó una amplia repercusión en Brasil y dio origen al movimiento #JusticiaParaJenife, que impulsó manifestaciones en el estado de Amapá y llevó el caso a la agenda nacional.
Familiares, organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres y representantes del Colegio de Abogados de Brasil exigieron justicia y reclamaron mayores garantías de protección para los estudiantes brasileños que cursan estudios en el extranjero. La presión social también motivó gestiones diplomáticas entre Brasil y Bolivia para el seguimiento de la investigación.
Vino a Bolivia para recoger su diploma
Jenife do Socorro Almeida da Silva era oriunda de Santana, en el estado brasileño de Amapá. Había estudiado Medicina durante seis años en Santa Cruz de la Sierra y había regresado a Brasil. Según sus familiares, volvió a Bolivia únicamente para recoger su título universitario cuando fue asesinada.
La investigación determinó que la causa de la muerte fue asfixia mecánica y estableció que el adolescente mantenía una relación cercana con la víctima.
Aunque la sentencia marca una etapa importante del proceso judicial, el fallo aún puede ser apelado antes de quedar ejecutoriado.