
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo de Ucrania, Volodímir Zelenski, reafirmaron este martes en la Casa Blanca una nueva etapa de entendimiento político y estratégico, tras una reunión en la que abordaron la guerra con Rusia, la cooperación militar y la posibilidad de reforzar la defensa ucraniana con más sistemas Patriot.
Al término del encuentro, Zelenski calificó la reunión como positiva y agradeció el respaldo estadounidense para proteger a la población ucraniana y avanzar hacia una salida diplomática al conflicto, además de confirmar que ambos discutieron la producción de interceptores Patriot y otras iniciativas de cooperación militar.
Durante las conversaciones, el mandatario ucraniano solicitó el envío de más misiles Patriot para reforzar la defensa aérea frente al incremento de los ataques rusos con misiles balísticos, al tiempo que ofreció compartir con Estados Unidos la tecnología de drones desarrollada por Ucrania durante la guerra.
La reunión reflejó un cambio significativo en la relación entre ambos líderes, marcada inicialmente por fuertes tensiones. En febrero de 2025, Trump protagonizó un duro enfrentamiento con Zelenski en el Despacho Oval, pero un año y medio después ambos exhibieron una relación más cercana y cooperativa.
Zelenski destacó que Ucrania ha fortalecido su capacidad militar gracias al desarrollo de drones de largo alcance y modernos sistemas de interceptación, capacidades que ahora está dispuesta a poner a disposición de Estados Unidos y de sus aliados en Oriente Medio en el marco del conflicto con Irán.
A cambio, Kiev busca acelerar el acceso a misiles Patriot, considerados esenciales para hacer frente a la intensificación de los bombardeos rusos sobre zonas cercanas a la capital ucraniana y otras ciudades estratégicas.
La visita del mandatario ucraniano también coincidió con los funerales del senador republicano Lindsey Graham, uno de los principales defensores de la causa ucraniana en el Congreso estadounidense y figura clave para recomponer la relación entre Trump y Zelenski tras su primer enfrentamiento.
Paralelamente, el Senado de Estados Unidos analiza un proyecto de ley para endurecer las sanciones contra Rusia, iniciativa que lleva el nombre de Lindsey Graham y contempla nuevas medidas económicas, incluidos aranceles para los compradores de energía rusa.
Tras la reunión en la Casa Blanca, Zelenski tenía previsto mantener encuentros con legisladores en el Capitolio para fortalecer el respaldo bipartidista a Ucrania, mientras la iniciativa de sanciones cuenta con el apoyo de la administración Trump.
En los últimos meses, la relación entre ambos mandatarios se fue recomponiendo mediante sucesivos encuentros, entre ellos una conversación durante el funeral del papa Francisco y otra en la reciente cumbre de la OTAN, donde comenzaron a mostrar una mayor coincidencia en torno a la estrategia para el conflicto.
La cooperación entre Washington y Kiev también se ha extendido al escenario de Oriente Medio. Ucrania sostiene que Rusia colabora militarmente con Irán y ofreció asistencia tecnológica en materia de drones a los aliados de Estados Unidos en la región, en un contexto donde ambos conflictos aparecen cada vez más interrelacionados desde el punto de vista estratégico.