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España: crisis migratoria en Ceuta deja 57 muertos y moviliza a toda Europa

Unas 60.000 personas cruzaron desde Marruecos en menos de 48 horas, mientras continúan las devoluciones, se refuerza la seguridad fronteriza y crecen las repercusiones políticas en Europa.

Internacional | Agencias | 2026-07-31 19:42:53

La crisis migratoria en la ciudad española de Ceuta se agravó este viernes después de que las autoridades informaran que al menos 57 migrantes murieron al intentar cruzar desde Marruecos y que unas 60.000 personas ingresaron de forma irregular en menos de 48 horas, en la mayor emergencia fronteriza registrada en la zona en los últimos años.

Miles de personas cruzaron a nado o a pie por el espigón del Tarajal, desbordando los dispositivos de seguridad españoles. Ante la magnitud del flujo migratorio, España y Marruecos acordaron acelerar el retorno de quienes ingresaron irregularmente, mientras el Ejército español reforzó el control de la frontera.

Las fuerzas de seguridad españolas estiman que más de 53.000 personas ya regresaron voluntariamente a Marruecos, favorecidas por el acuerdo alcanzado entre ambos gobiernos y por la falta de condiciones para permanecer en Ceuta. Las autoridades indicaron que el número de retornos continúa aumentando.

La Unión Europea aseguró que ninguna de las personas que ingresaron a Ceuta ha accedido al territorio continental europeo. El comisario europeo de Interior, Magnus Brunner, afirmó que la integridad del espacio Schengen permanece garantizada gracias a los controles existentes en Ceuta y Melilla.

El Gobierno español desplegó refuerzos de la Guardia Civil, Policía Nacional y Ejército para contener la situación. El presidente Pedro Sánchez calificó la entrada masiva como una violación de la integridad territorial de España y anunció el uso de todos los recursos del Estado para restablecer el control fronterizo.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, sostuvo que la situación "no es una guerra", aunque reconoció la gravedad de la crisis. Señaló que las Fuerzas Armadas permanecerán en Ceuta el tiempo que sea necesario para apoyar a las fuerzas de seguridad y atender la emergencia humanitaria.

La magnitud de la crisis también provocó una intensa actividad diplomática en Europa. Italia suspendió temporalmente el acuerdo Schengen con España, mientras Finlandia y Dinamarca respaldaron la posibilidad de revisar la participación española en el sistema de libre circulación.

Francia reforzó los controles en su frontera con España, mientras la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó de inaceptables las imágenes procedentes de Ceuta y anunció un mayor apoyo operativo para reforzar el control fronterizo.

En el plano interno, el Gobierno de Ceuta suspendió las fiestas patronales y solicitó la declaración de emergencia nacional, al considerar que la ciudad, con poco más de 80.000 habitantes, no tiene capacidad para atender una llegada masiva de personas equivalente a cerca del 70 % de su población.

Los servicios sanitarios activaron un plan especial para atender la emergencia, mientras empresarios, comerciantes y residentes denunciaron problemas de abastecimiento, cierre de negocios y un clima de incertidumbre ante la presencia de miles de migrantes en las calles de la ciudad.

La crisis también generó reacciones internacionales. Estados Unidos emitió una alerta de viaje para Ceuta y Melilla, mientras diversos líderes europeos reclamaron fortalecer las fronteras exteriores de la Unión Europea y combatir las redes dedicadas al tráfico de personas.

Mientras continúan las devoluciones y los operativos de seguridad, las autoridades españolas mantienen la vigilancia en Ceuta y Melilla para evitar nuevos ingresos masivos, en una crisis que ya ha dejado decenas de víctimas mortales y ha reabierto el debate europeo sobre la protección de las fronteras exteriores y la política migratoria del bloque.