Cultura & Espectáculos

Tradición, música y color marcaron el Gran Poder 2026

ENTRADA. La festividad, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, volvió a reunir a 74 fraternidades que exhibieron la riqueza de las danzas tradicionales.

FESTIVIDAD. Danzarines de Pujllay durante su paso por el palco oficial.
Cultura & Espectáculos | Redacción El Día | 2026-08-01 19:25:00

La ciudad de La Paz vivió este sábado el inicio de la entrada folclórica del Señor Jesús del Gran Poder 2026, considerada una de las manifestaciones culturales y religiosas más importantes de Bolivia. La festividad reunió a 74 fraternidades, cerca de 95.000 danzarines y 35.000 músicos que recorrieron el circuito tradicional, consolidando una celebración que también fue reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

La jornada comenzó con el ingreso de la comitiva oficial integrada por autoridades nacionales, municipales y representantes de la Asociación de Conjuntos Folclóricos del Gran Poder (ACFGP), quienes dieron paso al inicio de la festividad. Desde las primeras horas del día, las fraternidades empezaron su recorrido por las calles paceñas, encabezadas por la Diablada, seguida por la Morenada Comercial Eloy Salmón de los Señores Maquineros y otros conjuntos tradicionales.

El alcalde de La Paz, César Dockweiler, informó que la entrada movilizó de manera directa a unas 130.000 personas entre bailarines y músicos. Añadió que la festividad también beneficia a bordadores, comerciantes, vivanderas, personal de seguridad y otros sectores vinculados a la organización del evento, impulsando tanto la economía local como la fe y el compromiso con la ciudad.

La autoridad municipal explicó que para garantizar el desarrollo de la festividad se desplegó un amplio operativo de seguridad desde la madrugada, con 91 cámaras de videovigilancia, efectivos de la Guardia Municipal, Seguridad Ciudadana, la Policía Boliviana, las Fuerzas Armadas y voluntarios distribuidos a lo largo del recorrido.

Por su parte, el viceministro de Culturas y Folklore, Andrés Zaratti, destacó que el Gran Poder constituye un espacio de encuentro social, religioso y cultural que refleja la diversidad del país. Asimismo, remarcó que la celebración trasciende la entrada folclórica, ya que comprende una serie de actividades religiosas, sociales y culturales que fortalecen la identidad paceña y generan ingresos para miles de familias.

Durante el recorrido, fraternidades como Salay Mallkus Perdidos en Gran Poder y la Fraternidad Waka Thokoris Aymaras de Bolivia mostraron la riqueza de las danzas tradicionales y la identidad andina. La magnitud del evento también pudo apreciarse mediante imágenes captadas desde el sistema de transporte por cable Mi Teleférico, desde donde se observó la extensión del recorrido y la masiva presencia de espectadores.

La alta asistencia de público también se reflejó en la demanda de graderías instaladas a lo largo del circuito. El alquiler de butacas osciló entre Bs 10 y Bs 150, dependiendo de la ubicación y el horario, registrándose los precios más elevados en sectores de las avenidas Mariscal Santa Cruz y Camacho, especialmente en las inmediaciones del palco oficial.

El ministro interino de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía, Fernando Aramayo, resaltó que la festividad genera un movimiento económico superior a los 57 millones de dólares, considerando tanto la entrada como las actividades conexas. Además, señaló que se esperaba la llegada de aproximadamente 17.000 turistas extranjeros y 6.000 visitantes nacionales, destacando que el eje central de la celebración continúa siendo la devoción al Señor Jesús del Gran Poder.

En el transcurso de la tarde se incorporaron al palco oficial el gobernador de La Paz, Luis Revilla, y posteriormente el presidente Rodrigo Paz, quienes acompañaron el paso de las fraternidades y resaltaron el valor cultural, religioso y económico de la festividad. El mandatario afirmó que el Gran Poder representa una expresión de fe que, además, dinamiza sectores como la confección de trajes, la música, el comercio, la gastronomía y el turismo, beneficiando de manera directa e indirecta a más de 200.000 familias bolivianas.

Con el avance de la tarde, la entrada alcanzó su mayor afluencia de público en los sectores de las avenidas Camacho y Mariscal Santa Cruz, donde miles de personas colmaron las graderías para presenciar el paso de las fraternidades. La morenada volvió a convertirse en una de las principales protagonistas de la jornada, con bandas de bronce y trajes bordados que reafirmaron al Gran Poder 2026 como una de las expresiones culturales de mayor relevancia e impacto económico del país.