
La Federación de Fútbol de Gales se convirtió en la primera asociación nacional en retirar públicamente su apoyo al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, luego de la polémica generada por la propuesta del organismo de vender una participación de los ingresos comerciales de la Copa del Mundo a inversores privados.
A través de un comunicado, la federación galesa confirmó que no respaldará la candidatura de Infantino en el proceso de reelección para el ciclo 2027-2031, argumentando una pérdida de confianza en su liderazgo.
"Los recientes fallos en la gobernanza, el liderazgo, los valores, la gestión de equipos y la comunicación nos han llevado a la conclusión de que el señor Infantino ha perdido la confianza de la Federación de Gales para continuar al frente del fútbol mundial. Anteponer cualquier interés por encima del bienestar del fútbol es un error que no podemos aceptar", señaló el organismo.
La decisión se produce tras la controversia desatada por la iniciativa presentada el pasado miércoles por la FIFA, que contemplaba la venta del 20 % de FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva filial creada para gestionar las operaciones comerciales y los principales eventos del organismo, entre ellos la Copa del Mundo.
La propuesta encontró una fuerte resistencia apenas un día después. La UEFA rechazó de forma categórica el plan y advirtió que sus 55 federaciones miembro no participarían en las competiciones organizadas por la FIFA mientras el proyecto siguiera en pie. La postura del ente europeo representó un duro golpe para la iniciativa, ya que sus asociaciones reúnen a los campeones de 13 de las Copas del Mundo disputadas desde 1930.
Ante la creciente presión, Infantino anunció el viernes que la FIFA desistía de crear la nueva filial. "Tras escuchar atentamente a todas las partes", explicó el dirigente, la organización decidió retirar la propuesta y abrir una nueva etapa de diálogo con sus federaciones miembro.
Aunque el proyecto fue finalmente archivado, la decisión de la Federación de Gales marca el primer quiebre público en el respaldo político a Infantino y podría influir en el panorama previo a la elección del próximo presidente de la FIFA.