Bajo el penoco

De enroques y reciclajes

| 2026-08-05 00:08:00

Los cambios en el gabinete de Rodrigo Paz parecen responder más a una lógica de reciclaje político que a una verdadera renovación de la gestión pública. Se cambian nombres, se intercambian cargos, se eliminan ministerios y se crean nuevas estructuras, pero el país sigue esperando las decisiones de fondo que permitan enfrentar la crisis económica, recuperar la inversión y devolver la confianza a los ciudadanos. Después de nueve meses de gobierno, los enroques ya no bastan para transmitir la idea de un nuevo rumbo. Más preocupante aún es que las dudas sobre la permanencia de cuadros vinculados al masismo dentro del Ejecutivo siguen sin disiparse. La sola necesidad de que el gobierno salga a defender públicamente a algunos de sus ministros frente a esas observaciones demuestra que el problema continúa abierto. Si el compromiso era romper con las prácticas del pasado, la ciudadanía esperaba una señal mucho más clara. Bolivia no necesita un gabinete reacomodado; necesita un gobierno que deje de administrar la inercia y comience, de una vez, a gobernar con decisiones firmes y coherentes.