
El presidente Rodrigo Paz afirmó que uno de los principales logros de su administración en los primeros nueve meses de gestión ha sido la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, destacando la expulsión del país de 17 jefes de organizaciones criminales internacionales que, según sostuvo, residían en Bolivia con protección e impunidad.
"Se ha expulsado del país a 17 jefes de organizaciones criminales que vivían en Bolivia con protección y absoluta impunidad", dijo el presidente Paz durante un acto de balance de gestión en la ciudad de Sucre, donde aseguró que estas acciones representan un cambio en la política de seguridad del Estado.
Paz destacó la captura y la expulsión del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, detenido el 13 de marzo de 2026 en Santa Cruz y entregado ese mismo día a autoridades de Estados Unidos. También resaltó la detención de Gerson Palermo, operador y cabecilla del Primer Comando de la Capital (PCC). Fue aprehendido en mayo de este año en el municipio cruceño de Cotoca. Según afirmó, este último acumulaba una condena de 126 años en su país y durante años permaneció en territorio boliviano con libertad de movimiento.
Asimismo, Paz aseguró que incluso uno de los hijos de Joaquín "El Chapo" Guzmán llegó a Santa Cruz para recibir instrucción de pilotaje, hecho que, a su criterio, refleja el grado de presencia que alcanzaron organizaciones criminales internacionales en Bolivia.
"Hasta el hijo de Chapo Guzmán vino a aprender a pilotear en Santa Cruz", sostuvo el mandatario.
El jefe de Estado también presentó cifras sobre los operativos ejecutados durante su gestión. Indicó que en los primeros seis meses fueron incautadas 58 avionetas, frente a las nueve decomisadas durante toda la gestión anterior.
Las palabras de Paz en su discurso del 6 de agosto sobre el narcotráfico y el crimen organizado se dan en medio de una decena de asesinatos registrados en 26 días, entre el 11 de julio y el miércoles 5 de agosto. Estos hechos elevan la tensión por lo que ocurre en el departamento de Santa Cruz, particularmente en la franja fronteriza con Brasil, donde el Gobierno ha reportado que existe una disputa entre las dos organizaciones criminales más grandes de Brasil: el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho.
Todos los asesinatos fueron cometidos con múltiples impactos de arma de fuego, y el último se produjo el miércoles 5 de agosto en el barrio El Carmen, zona de la avenida Busch de la capital cruceña, donde aproximadamente a las 12:30 sujetos armados acribillaron a un hombre de origen extranjero, según testimonios de vecinos de la zona.
Cifras
El mandatario informó que se confiscaron 369 inmuebles, se destruyeron 190 pistas clandestinas, se secuestraron 573 vehículos vinculados a organizaciones criminales y se incautaron casi 300 toneladas de cocaína y marihuana.
El presidente Paz atribuyó estos resultados al trabajo conjunto de la Policía Boliviana, las Fuerzas Armadas y otras instituciones del Estado, cuyos integrantes, dijo, arriesgan sus vidas en la lucha contra el crimen organizado y la corrupción.
"Falta mucho, pero estamos encarando esta lucha con decisión", afirmó, al agradecer a los efectivos que participan en los operativos antidroga.
Paz sostuvo que estos resultados también permitieron recuperar la confianza de organismos internacionales y de potenciales inversionistas, al considerar que el fortalecimiento de la seguridad constituye una condición necesaria para impulsar el desarrollo económico del país.
En ese contexto, afirmó que la reconstrucción de Bolivia comenzó con la recuperación de la confianza. "Sin confianza no hay inversión, sin inversión no hay empleo y sin empleo no existe desarrollo posible", señaló.
El presidente Paz aseguró que su Gobierno recibió un país marcado por la incertidumbre económica, las presiones cambiarias y un elevado riesgo país, por lo que ratificó que la estabilidad y la lucha contra el crimen organizado forman parte de las prioridades de su administración.