
La falta de combustibles ha puesto en situación crítica al sector del transporte interdepartamental de pasajeros y carga. Debido a las esperas de hasta cuatro días en surtidores para cargar combustible solo están operando con el 20 % de sus buses, señaló un representante de una empresa del sector.
“Estamos siendo afectados de gran manera. Hoy salimos solo un 20 % del 100 % de unidades que tenemos a nivel nacional y departamental. Para salir un bus el chofer tiene que dormir cuatro días en un surtidor”, lamentó Javier Mariscal, administrador de Trans Suárez desde la terminal bimodal de Santa Cruz.
Señala que las pérdidas son incalculables y señaló que incluso todas las empresas se han visto obligados a reducir personal. Antes la frecuencia de viajes de los buses era de uno cada uno o dos días y ahora solo realizan uno caca cinco días.
“Queremos trabajar y que el combustible se normalice”, añadió Suárez ante los reporteros. En medio de la desesperación de diversos sectores, desde el gobierno no dan certidumbre sobre cuándo se normalizará la provisión de carburantes. Anteriormente prometieron hacerlo hasta fines de julio, pero las filas no cesan.
Mario Guerrero, dirigente del transporte urbano en Santa Cruz, señaló en contacto con una emisora radial que solo trabajan con el 40 % de los micros. Agrega que unos 6.000 micros suelen estar cada día a la espera de cargar combustibles en los surtidores.
Percibe además que el gobierno de se da cuenta de la gravedad de la situación. “Lamentablemente tenemos al frente un Gobierno nacional que está sordo, que está ciego, no ve la realidad de la falta del combustible", dijo Guerrero.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, negó que la causa del problema sea la falta de divisas para importar combustibles. Señala que la situación se debe a problemas logísticos e institucionales en YPFB. Enfatiza que el problema de fondo es la subvención que incentiva al contrabando, desvío y reventa de combustibles.