
La conservación de la Paraba Frente Roja, una especie de guacamayo endémica de Bolivia y en peligro de extinción, suma nuevos avances. Durante la Expofarma 2026, Laboratorios Bagó de Bolivia presentó los resultados de su alianza con la Asociación Civil Armonía y anunció la entrega de Bs 205.285 destinados a fortalecer las acciones de protección de esta especie.
Los recursos corresponden a la gestión 2026, con un monto cerrado a junio, y forman parte del compromiso mediante el cual Laboratorios Bagó destina el 5% de las ventas de Refrianex Tos a las iniciativas de conservación ejecutadas por Armonía.
El aporte muestra un crecimiento sostenido en los últimos años. En 2024 se destinaron Bs 149.729; en 2025, Bs 161.361; y hasta junio de 2026, la cifra alcanzó Bs 205.285.
Uno de los principales resultados es el monitoreo de 62 nidos naturales activos en tres áreas de importancia para la especie: 24 en la Reserva Natural Comunitaria Paraba Frente Roja, 23 en el Parque Nacional Torotoro y 15 en el ANMI El Palma.
“Para Laboratorios Bagó apoyar la conservación de la Paraba Frente Roja significa transformar nuestro compromiso en acciones concretas y resultados que pueden permanecer en el tiempo. Esto nos motiva a seguir sumando esfuerzos y fortaleciendo nuestro compromiso con la biodiversidad boliviana”, afirmó María René Centellas, gerente general de Laboratorios Bagó de Bolivia.
Por su parte Romeo Rojas, coordinador del Programa de Conservación de la Paraba Frente Roja de la Asociación Civil Armonía, destacó que proteger a esta especie también implica conservar los ecosistemas donde habita y trabajar junto a las comunidades.
“Conservar a la Paraba Frente Roja implica proteger mucho más que una especie; significa cuidar los ecosistemas que habita y trabajar junto a las comunidades que forman parte de ellos”, señaló Rojas.
Educación, reforestación y oportunidades para comunidades
Las acciones también incluyeron programas de educación ambiental que llegaron a más de 1.000 niños, con materiales elaborados en español y quechua. Asimismo, se realizaron trabajos de reforestación con especies nativas en el Parque Nacional Torotoro y se fortalecieron las capacidades locales para prevenir incendios forestales y promover el aviturismo comunitario.
El programa incorporó además iniciativas para generar oportunidades económicas para las familias de las comunidades vinculadas a la conservación.
Durante este periodo se instalaron 15 nuevas colmenas y se capacitó a familias de la Reserva Natural Comunitaria Paraba Frente Roja. Como resultado, se obtuvo la primera cosecha de miel comunitaria.
Para apoyar su comercialización, Laboratorios Bagó adquirió 1.500 frascos de miel, destinados a su distribución a nivel nacional, contribuyendo así a generar ingresos para las familias y vinculando la actividad económica con la protección de la biodiversidad.