Santa Cruz

Tras 14 años con un tumor en el rostro, una cirugía 3D le devuelve la esperanza

Alejandro Pérez convivió con un tumor óseo que llegó a medir 15 por 15 centímetros. Especialistas del Hospital de Tercer Nivel de Montero lograron extirparlo.

Santa Cruz | Juan José Mérida | 2026-08-13 18:57:31

Alejandro Pérez pasó 14 años de su vida con un tumor que crecía lentamente en su rostro. En los últimos dos años, el crecimiento se aceleró hasta dificultarle actividades tan básicas como comer.

La enfermedad también lo expuso a la discriminación. En la calle, algunas personas confundían su apariencia con la práctica de “bolear” coca e incluso, en establecimientos de salud, le pidieron que botara su “bolo”.

Pero Alejandro no estaba boleando coca. Estaba enfermo.

Detrás de aquel rostro había un agricultor, esposo y padre de cuatro hijos que durante años buscó una respuesta médica.

De Potosí a Santa Cruz

Alejandro nació en la provincia Linares de Potosí y llegó a San Julián, Santa Cruz, cuando tenía siete años. De joven regresó a las minas de Porco, donde trabajó como minero y conoció a Zenaida Rodríguez, su esposa y compañera de vida.

En 2016, ambos volvieron a Santa Cruz. Actualmente viven del cultivo de soya y la crianza de ganado en una comunidad de Las Brechas, en el municipio de El Puente, provincia Guarayos.

Mientras Alejandro trabajaba la tierra, el tumor continuaba creciendo.

Una referencia desde San Julián finalmente lo llevó al Hospital de Tercer Nivel Montero, donde recibió el diagnóstico de osteofibroma, un tumor óseo benigno, pero de comportamiento agresivo por su crecimiento.

La lesión estaba ubicada en el maxilar superior y había alcanzado aproximadamente 15 por 15 centímetros. El reto no solo consistía en retirar el tumor, sino también en reconstruir la zona afectada.

Una cirugía planificada en 3D

Antes de ingresar al quirófano, los especialistas realizaron una planificación virtual en tres dimensiones a partir de una tomografía.

La anatomía de Alejandro fue reconstruida digitalmente y se utilizaron biomodelos y guías de corte para anticipar cada etapa de la intervención. Esto permitió al equipo médico planificar con precisión el procedimiento antes de realizarlo.

Una cirugía de estas características puede prolongarse por más de seis horas. En el caso de Alejandro, el procedimiento duró aproximadamente tres horas y media.

Ingresó al quirófano a las 10:10, la cirugía comenzó a las 10:45, concluyó a las 15:10 y salió del quirófano a las 15:31.

El equipo médico retiró la parte del maxilar superior afectada por el tumor y reconstruyó la zona utilizando un injerto de hueso extraído de la cadera del propio paciente, qué ahora ya está en su casa.

La atención médica fue cubierta por el Sistema Único de Salud (SUS).