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China domina la agricultura mundial y Brasil consolida el peso de América Latina

La producción agrícola global alcanzó en 2024 un valor de 5,2 billones de dólares. China concentra el 35,6% del total, mientras India, Estados Unidos y Brasil completan los cuatro primeros lugares y juntos representan casi el 60% del valor generado por el sector.

Internacional | Redacción El Día | 2026-08-15 00:14:00

La agricultura mundial alcanzó en 2024 un valor de producción de 5,2 billones de dólares, una magnitud que confirma su peso como una de las mayores actividades económicas del planeta. China lideró ampliamente el ranking, con 1,9 billones de dólares, equivalentes al 35,6% del valor agrícola global, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

La dimensión del liderazgo chino resulta especialmente significativa porque su producción agrícola supera la suma de India, Estados Unidos y Brasil, los tres países que le siguen en la clasificación. El dato revela una fuerte concentración de la producción mundial en un reducido grupo de economías con grandes territorios, mercados internos extensos o una elevada capacidad exportadora.

India ocupa el segundo lugar, con 573.000 millones de dólares y una participación del 10,9% mundial. Su importancia está vinculada principalmente a la necesidad de abastecer un enorme mercado interno, mientras que su estructura productiva combina cultivos alimentarios con productos destinados a la industria y al comercio.

Estados Unidos aparece tercero, con 451.000 millones de dólares y el 8,6% del total mundial. Su modelo agrícola se caracteriza por una elevada incorporación de tecnología, mecanización, productividad y grandes explotaciones, factores que permiten obtener altos volúmenes con una fuerte orientación hacia los mercados nacionales e internacionales.

Brasil se ubica cuarto, con una producción agrícola de 204.000 millones de dólares, equivalente al 3,9% mundial. Aunque está muy por debajo de China en términos absolutos, su importancia estratégica es mayor cuando se considera su capacidad exportadora de granos, carnes, azúcar, café y otros productos agroindustriales.

China, India, Estados Unidos y Brasil concentran conjuntamente casi el 60% del valor de la agricultura mundial. Esta concentración muestra que el peso agrícola no depende únicamente de la cantidad de tierras cultivables, sino también de la población, la tecnología, la infraestructura, la productividad, la capacidad industrial y el acceso a los mercados internacionales.

Después de los cuatro gigantes aparece Indonesia, con 145.000 millones de dólares, seguida por Turquía, Rusia, Japón, Francia y México. El listado muestra además la diversidad de modelos agrícolas: desde grandes productores de cereales y materias primas hasta economías especializadas en productos de mayor valor agregado.

En Europa, Rusia lidera el sector con 87.000 millones de dólares y destaca especialmente por su producción de cereales. Francia, Alemania, Italia y España presentan cifras menores, pero poseen una fuerte presencia en segmentos de mayor valor, como vinos, lácteos, aceite de oliva y alimentos procesados.

El ranking también coloca a Colombia en el puesto 18, con 53.000 millones de dólares y el 1% de la producción agrícola mundial. Vietnam, Australia y Tailandia aparecen igualmente entre las 20 principales economías agrícolas, evidenciando la creciente importancia de Asia-Pacífico en las cadenas internacionales de alimentos y materias primas.

La magnitud de la agricultura adquiere mayor relevancia al considerar que la actividad ocupa aproximadamente la mitad de la superficie habitable del planeta. Su influencia, por tanto, excede la producción de alimentos y alcanza el comercio internacional, el empleo, la industria, el transporte, las economías rurales y la seguridad alimentaria.

El mapa mundial de la agricultura deja una conclusión económica clara: los países que logran combinar tierra, tecnología, infraestructura, productividad e industrias de transformación pueden convertir el campo en una fuente decisiva de riqueza y poder comercial. En ese escenario, China domina por escala, Estados Unidos por productividad y tecnología, mientras Brasil destaca por su capacidad de convertir recursos agrícolas en competitividad exportadora.