
La participación de Bolivia en los Juegos Sudamericanos de Santa Fe quedó envuelta en polémica luego de que el velocista Bruno Rojas denunciara que varios atletas deberán cubrir con sus propios recursos parte de los gastos de la delegación, una situación que lo llevó a desistir de competir en el torneo.
Según explicó el velocista, debido a un recorte presupuestario, solo siete deportistas tendrían cubiertos todos sus gastos. Para el resto de la delegación, se habría establecido un pago de 450 dólares para quienes realicen el viaje por vía terrestre, además del costo de inscripción y del uniforme.
En caso de optar por el traslado aéreo, el monto ascendería a 850 dólares, de acuerdo con la información difundida por Rojas.
Ante estas condiciones, el atleta anunció que decidió renunciar a la convocatoria para los Juegos Sudamericanos y cuestionó que los deportistas tengan que asumir gastos para representar al país.
“Pagar el pasaje ya lo hice antes. Pero cobrar la inscripción y el uniforme es el colmo. Vestir estos colores es un orgullo, no se aprovechen de eso”, manifestó Rojas.
El velocista también aseguró que otros atletas habrían decidido no participar en la competencia debido a las condiciones comunicadas para el viaje.
Rojas hizo pública su posición la noche del lunes y expresó su preocupación por la situación que atraviesa el deporte boliviano. Asimismo, recordó declaraciones anteriores del presidente Rodrigo Paz Pereyra, quien había señalado que los deportistas no deberían pagar para representar al país.
Hasta el mediodía de este martes, el Viceministerio de Deportes y la Federación Atlética de Bolivia no emitieron una respuesta oficial sobre las declaraciones de Bruno Rojas ni respecto a los montos denunciados.