
Un sismo de magnitud 7,2 sacudió este jueves a las 13:00 la región de Ayacucho, en el sur del Perú, según el reporte del Instituto Geofísico del Perú (IGP). El epicentro se ubicó a 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas, a una profundidad de 108 kilómetros.
El IGP estableció una intensidad de III-IV en Coracora, considerada entre moderada y fuerte. Hasta el momento de los reportes difundidos no se habían registrado víctimas ni daños materiales de consideración derivados del movimiento telúrico.
El sismo fue percibido en amplias zonas del sur del país, entre ellas Arequipa, Ica, Cusco y Apurímac. En Lima también se sintió el movimiento, principalmente en los pisos altos de edificios, donde varios habitantes reportaron una sensación ondulante y prolongada.
El movimiento tuvo una duración aproximada de un minuto y generó momentos de alarma en diferentes ciudades. En Cusco, escolares y docentes evacuaron algunos centros educativos hacia los patios, mientras varios estudiantes reaccionaron con temor ante la intensidad del temblor.
En Ica, las autoridades educativas dispusieron la suspensión de las clases del turno tarde en todos los colegios de la región como medida preventiva. Padres de familia acudieron a las unidades educativas para recoger a sus hijos mientras se evaluaba el estado de las instalaciones.
Horas después del sismo principal, a las 16:30:31, el IGP registró una réplica de magnitud 4,2. Su epicentro fue localizado a 28 kilómetros al norte de Coracora, también en la provincia de Parinacochas, con una profundidad de 108 kilómetros.
El nuevo movimiento fue considerado la primera réplica relevante registrada después del sismo de 7,2. Las autoridades mantienen el monitoreo de la actividad sísmica y recomiendan a la población permanecer atenta a los reportes oficiales.
El fuerte terremoto volvió a poner en evidencia la elevada actividad sísmica del territorio peruano. De acuerdo con los reportes difundidos este jueves, Perú había registrado 569 sismos durante 2026 hasta antes de contabilizar los nuevos movimientos de la jornada.
El jefe del IGP, Hernando Tavera, explicó que la actividad sísmica en el país es permanente y que la sucesión de movimientos telúricos no permite determinar cuándo ni dónde ocurrirá un terremoto de gran magnitud.
La alta sismicidad peruana está relacionada con la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana. Este proceso tectónico genera una acumulación permanente de energía que puede liberarse mediante terremotos de distintas magnitudes.
Ante la posibilidad de nuevos movimientos, las autoridades recomiendan identificar zonas seguras, rutas de evacuación y puntos de reunión, además de contar con una mochila de emergencia que incluya agua, alimentos no perecederos, linterna, radio, documentos y un botiquín.
El IGP y las instituciones encargadas de la gestión de riesgos mantienen el monitoreo de la actividad sísmica. Mientras continúan las evaluaciones en las zonas afectadas, las autoridades exhortan a la población a conservar la calma, evitar rumores y seguir únicamente la información oficial ante eventuales nuevas réplicas.