Bajo el penoco

Cambio de Constitución

| 2026-08-21 07:52:00

Bolivia arrastra una Constitución populista, diseñada por el MAS para blindar un sistema de poder que terminó saqueando el país. Si ese modelo sigue intacto, el destino es convertirnos en otra Cuba, otra Nicaragua: un régimen donde Estado, partido y poder son la misma cosa. Cambiar la Constitución es urgente. Pero el gobierno no tiene la capacidad, la voluntad ni tampoco el coraje de hacerlo. Rodrigo Paz administra la crisis en lugar de desmontar el andamiaje económico, institucional y político que el MAS construyó durante casi veinte años. Mientras tanto, el evismo prepara su revancha: está logrando debilitar al Gobierno y anticipa su regreso. Una nueva Constitución tomará tiempo. Hay decisiones que se deben tomar ahora y lamentablemente no llegan. En todo caso, se mantienen abiertas las puertas al retorno, con la misma estructura, el mismo modelo económico y la misma Constitución que sostuvo al masismo durante dos décadas. La consigna sigue siendo quedarse para siempre y, en los hechos, jamás se fueron.