
El abogado Héctor Tapia negó que su defendido, el exmilitar Junior G., tenga alguna relación con el argentino Fernando Cerimedo y afirmó que su salida apresurada de un inmueble allanado se produjo por temor a ser víctima de un asalto.
El hombre fue aprehendido después de ser observado cuando salía del lugar, donde se realizó un allanamiento a un domicilio vinculado con Cerimedo. Según Tapia, la conducta de su defendido obedeció al temor generado por hechos delictivos registrados previamente en la zona.
“Se asustó pensando que se trataba de un asalto”, sostuvo el abogado, quien reconoció que su defendido se retiró de manera apresurada, pero señaló que posteriormente regresó al lugar y se entregó a las autoridades.
Tapia explicó que su defendido es un exmilitar que solicitó su baja del Ejército el año pasado y que actualmente se dedica a una casa de cambios que está legalmente establecida y bajo controles de las autoridades correspondientes.
El abogado también rechazó las versiones sobre un supuesto retiro de 700.000 dólares del inmueble. Afirmó que las imágenes difundidas no muestran que su defendido haya salido con ese monto y cuestionó la difusión de cifras que, según dijo, no han sido demostradas.
“Simplemente los nervios lo traicionaron”, afirmó Tapia al explicar la salida de filmada en video.
Respecto a Cerimedo, el abogado fue categórico al señalar que su defendido no mantiene relación con el asesor político. Agregó que no lo conoce ni como amigo, cliente o socio comercial.
Tapia sostuvo además que las operaciones de una casa de cambios pueden involucrar montos elevados y que ello, por sí mismo, no constituye una actividad de lavado de dinero. Señaló que este tipo de negocios se encuentra sujeto a controles y facturación.
El abogado indicó que, hasta el momento de la entrevista, desconocía el motivo concreto por el que el Ministerio Público dispuso la aprehensión de su defendido y dijo que aguardaba información sobre los elementos que sustentan la investigación.