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Trump redobla amenazas y escala la disputa comercial con Canadá

El presidente estadounidense aseguró que su país puede prescindir de su vecino, mientras Ottawa responde con aranceles equivalentes y crece el temor por una guerra comercial prolongada.

Internacional | Agencia | 2026-08-26 20:35:50

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, redobló este martes sus amenazas contra Canadá en medio de la creciente disputa comercial entre ambos países, tras el colapso de las negociaciones y el anuncio de nuevos aranceles cruzados. El mandatario aseguró que Canadá “no tiene nada” que Estados Unidos necesite y prometió demostrarle a Ottawa que ya no puede seguir aprovechándose de su vecino.

Las declaraciones se producen en una semana crítica para las relaciones entre ambos países, luego de que fracasaran las conversaciones para alcanzar un acuerdo comercial y Washington anunciara nuevas medidas arancelarias contra productos canadienses.

Trump afirmó, durante una entrevista con el comentarista conservador Glenn Beck, que Canadá se ha aprovechado de Estados Unidos durante décadas. Según el presidente, Washington puede encontrar en otros mercados los productos que actualmente importa de su vecino del norte.

La tensión aumentó también con las declaraciones del asesor de la Casa Blanca Peter Navarro, quien advirtió que cualquier futuro acuerdo para Canadá será peor que la propuesta que Ottawa rechazó la semana pasada.

Del lado canadiense, el primer ministro Mark Carney defendió la suspensión de las negociaciones y calificó como inaceptables las nuevas condiciones planteadas por Washington. Carney acusó a Estados Unidos de intentar perjudicar industrias estratégicas como la automotriz, la siderúrgica y la del aluminio.

Como respuesta a los nuevos aranceles estadounidenses del 50% sobre determinadas importaciones canadienses, Ottawa anunció medidas equivalentes contra productos de Estados Unidos por un valor de 20.000 millones de dólares, además de un paquete de apoyo económico superior a los 5.400 millones.

La postura de Carney cuenta, por ahora, con un importante respaldo interno. Una encuesta del Instituto Angus Reid reveló que el 76% de los canadienses aprobaba la decisión de suspender las negociaciones, aunque un 40% manifestó temor por la posible pérdida de empleos.

Sin embargo, analistas advierten que el respaldo popular podría disminuir si la confrontación comienza a traducirse en mayor desempleo, cierre de fábricas y caída de los ingresos. Canadá enfrenta una evidente desventaja económica frente a Estados Unidos, cuya economía es 13 veces mayor.

Pese a la dureza del discurso de ambos gobiernos, varios expertos consideran que todavía existe espacio para evitar una guerra comercial total. Los aranceles estadounidenses afectan solo una parte de las exportaciones canadienses y algunas de las medidas anunciadas todavía no han entrado en vigencia.

Los aranceles punitivos de Trump contra los automóviles, por ejemplo, comenzarían a aplicarse recién el 1 de enero, mientras que las represalias canadienses entrarían en vigor el 8 de septiembre, lo que podría abrir una ventana para retomar las negociaciones.

Los analistas recuerdan que la interdependencia económica entre ambos países sigue siendo enorme. El intercambio comercial entre Estados Unidos y Canadá alcanzó los 880.000 millones de dólares el año pasado, mientras sectores estadounidenses dependen de electricidad, fertilizantes y petróleo procedentes de Canadá.

La disputa también podría tener consecuencias políticas para Trump, ya que una prolongada guerra comercial puede elevar el costo de vida para los consumidores estadounidenses y afectar las perspectivas republicanas en las elecciones legislativas de noviembre. Aunque la retórica continúa escalando, expertos consideran que en las próximas semanas podría imponerse la necesidad de encontrar una salida negociada.