
Brasil incorporó nuevas medidas para proteger a los asistentes a conciertos y otros eventos masivos mediante dos decretos que modifican las condiciones de acceso, venta de entradas y disponibilidad de agua potable. Las disposiciones fueron firmadas el 31 de agosto por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La normativa es conocida popularmente como la “Ley Taylor Swift” debido a su relación con la muerte de Ana Clara Benevides Machado, una joven brasileña que falleció después de sentirse mal durante el concierto que la cantante estadounidense ofreció en Río de Janeiro en noviembre de 2023.
Uno de los decretos está enfocado en la comercialización de entradas y busca combatir el llamado “scalping”, práctica mediante la cual boletos son adquiridos de forma masiva, incluso utilizando herramientas automatizadas, para posteriormente ser revendidos a precios más elevados.
Las nuevas reglas alcanzan tanto las ventas presenciales como las realizadas por internet, aunque los eventos deportivos que cuentan con una legislación específica quedan fuera de este marco. Las plataformas deberán implementar mecanismos capaces de impedir compras masivas realizadas mediante bots, programas o scripts.
Otro de los cambios establece que el consumidor deberá conocer desde el inicio de la compra cuánto pagará realmente por la entrada. Las plataformas tendrán que informar el precio total y las tasas aplicables, además de precisar si la venta se realiza mediante un canal oficial o a través de terceros.
También se prohibirá incorporar automáticamente servicios o cargos adicionales sin la autorización expresa del comprador. Con esta disposición, las autoridades buscan aumentar la transparencia de las operaciones y evitar que los consumidores descubran costos adicionales únicamente al finalizar el proceso de adquisición.
La normativa contempla además mecanismos destinados a comprobar la autenticidad y rastrear la procedencia de los boletos. En caso de que una persona necesite transferir su entrada a otra, el cambio de titularidad deberá poder realizarse gratuitamente mediante la plataforma oficial.
Los consumidores también tendrán nuevas alternativas cuando un espectáculo sea cancelado, aplazado o experimente modificaciones relevantes. Dependiendo de las condiciones establecidas, podrán asistir en una nueva fecha, recibir un crédito para utilizar posteriormente o solicitar el reembolso correspondiente.
Las plataformas dedicadas a la reventa tendrán que ofrecer información más detallada sobre los boletos. Entre otros datos, deberán mostrar el precio original, el incremento aplicado y si quien vende la entrada es una persona física o una entidad jurídica.
El segundo decreto está relacionado directamente con la protección de la salud del público. La medida establece que determinados eventos deberán garantizar acceso gratuito a agua potable, una disposición que alcanza conciertos, festivales, ferias, congresos y conferencias, tanto gratuitos como pagados.
Los eventos con una previsión superior a 1.000 asistentes deberán disponer de agua potable sin costo mediante bebederos o recipientes individuales ubicados en zonas accesibles. Además, los espectadores podrán ingresar con recipientes personales que contengan agua, siempre que se respeten las restricciones de seguridad.
La medida tiene como antecedente la muerte de Ana Clara Benevides, de 23 años, durante el concierto de Taylor Swift del 17 de noviembre de 2023 en el estadio Nilton Santos. La joven se sintió mal durante una jornada marcada por temperaturas extremas y posteriormente falleció. Un informe forense determinó que la exposición al calor provocó un paro cardiorrespiratorio.
Tras aquella tragedia, el Gobierno brasileño había implementado medidas temporales para permitir el ingreso de agua a grandes eventos. Con los nuevos decretos, estas disposiciones pasan a formar parte de una regulación de alcance nacional. La ceremonia de firma contó además con representantes de fandoms de Taylor Swift, BTS, BLACKPINK, Ariana Grande, Lady Gaga, Harry Styles, Justin Bieber, Katy Perry y Olivia Rodrigo, entre otros. Lula reconoció el papel de los seguidores en la presión para conseguir cambios en las condiciones de los espectáculos.