
Una comisión integrada por cinco ministros estará a cargo de la intervención de la petrolera boliviana YPFB, en medio de crecientes cuestionamientos al gobierno por la falta de solución a la crisis de combustibles.
Según el decreto 5697, la comisión interventora está integrada por los ministros Marcelo Blanco (Hidrocarburos), Christian Morales (Economía), Óscar Mario Justiniano (Producción Sostenible), Fernando Aramayo (Presidencia) y Mauricio Zamora (Obras Públicas). Además participará el viceministro de Transparencia, Yamil García.
La intervención durará 180 días, que pueden ser ampliados por 90 más. El ministro Zamora señaló que uno de los objetivos de este proceso es sacar a YPFB de la comercialización de los combustibles, para que se centre en la exploración y explotación de hidrocarburos.
“Tenemos que sacar este cáncer que tiene YPFB. Hay un cáncer que hay que extirparlo, y ese cáncer se llama comercialización”, enfatizó Zamora al insistir en que se debe “cortar el grifo” de la corrupción. Anteriormente desde el gobierno se denunció que hay una mafia enquistada en la petrolera y en la reguladora Agencia Nacional de Hidrocarburos, que desvía los combustibles.
La intervención ocurre en un contexto en que persisten las filas por combustibles en el departamento de Santa Cruz, motor económico del país.
Problema
“Esto es un paso para llegar al abastecimiento. Esto no es una solución inmediata, lo que nosotros estamos haciendo es entrar a cortar la corrupción, vamos a cortar el grifo, eso va a ayudar al abastecimiento”, añadió Zamora.
Bolivia actualmente importa el 95 % del diésel que consume y el 60 % de la gasolina, según datos de la fundación Jubileo. En 2015, el país importaba el 45 % del diésel y solo el 25 %. Esta mayor dependencia de las compras del exterior se debe a la caída de 63 % en la producción de líquidos en ese periodo, que pasó de 61 mil barriles de crudo por día a 22 mil barriles a mayo de este año.
Esta institución también apunta a la burocracia en la petrolera estatal, que el año pasado destinó Bs 2.400 millones para salarios.