
El gobierno promulgó el Decreto Supremo 5688, que abroga el DS 4566 de 2021 y elimina la obligación de renovar periódicamente los certificados que acreditan el manejo de los idiomas oficiales del Estado. La nueva norma establece que las certificaciones emitidas tendrán vigencia indefinida y no requerirán convalidaciones ni certificados adicionales.
El decreto fue firmado el 31 de agosto por el presidente Rodrigo Paz y su gabinete y establece un nuevo marco para la enseñanza, reconocimiento y certificación de los idiomas oficiales.
El DS 5688 dispone que la formación lingüística podrá ser impartida por instituciones fiscales, de convenio, privadas y de régimen especial de Educación Superior y Educación Alternativa, además de las universidades públicas autónomas. Estas entidades deberán contar con planes y programas evaluados por el Instituto Plurinacional de Estudio de Lenguas y Culturas (IPELC) y autorización del Ministerio de Educación.
La eliminación de las renovaciones responde también a una demanda planteada por el jurista Franz Barrios, quien recordó en X que en noviembre de 2025 había solicitado la abrogación del DS 4566. Argumentó entonces que la exigencia convertía un requisito constitucional, hablar al menos dos idiomas oficiales, en una carga económica y administrativa.
A diferencia de versiones de usuarios de redes sociales en sentido de que para ser funcionario público ya no se necesita un certificado de idiomas nativos, el nuevo decreto solo dice cómo pueden enseñarse esas lenguas (aparte de que un certificado será indefinido).
El requisito del idioma nativo está en la Constitución Política aprobada a instancias del MAS en 2009, en su artículo 234. Lo paradójico es que ni Evo Morales ni Álvaro García Linera hablaban un idioma nativo, así como el 80% de la administración central elegida por ambos.