
Taylor Swift sumó un reconocimiento inesperado a su extensa lista de logros: un nuevo género de insectos lleva un nombre inspirado directamente en ella. Se trata de "Swiftiephylus", un grupo de pequeños insectos herbívoros descubiertos en Australia y descritos recientemente por científicos de la Universidad de California, Riverside.
La investigación fue encabezada por Sarah
Schroeder, estudiante de doctorado en entomología de esa universidad y
admiradora de Swift desde hace años. La especialista participó junto con la
profesora Christiane Weirauch en el estudio que permitió identificar y
clasificar nuevas especies de insectos asociados con árboles y arbustos
conocidos como she-oaks, presentes en distintas regiones de Australia.
El nombre "Swiftiephylus" combina
“Swiftie”, término utilizado para referirse a los seguidores de la cantante,
con “Phylus”, una denominación empleada habitualmente en este grupo de
insectos. La elección busca establecer un vínculo entre la artista y un trabajo
científico dedicado a documentar parte de la diversidad todavía desconocida del
planeta.
Dentro del nuevo género fueron
identificadas cuatro especies cuyos nombres también hacen referencia a Taylor
Swift y a algunos de sus trabajos musicales. Se trata de "Swiftiephylus
taylorae", "Swiftiephylus amator", "Swiftiephylus
intrepidus" y "Swiftiephylus poetorum".
La primera de ellas, "Swiftiephylus taylorae", alude directamente al nombre de la cantante. Las otras tres toman como inspiración conceptos vinculados con sus álbumes “Lover”, “Fearless” y “The Tortured Poets Department”, respectivamente. Los términos fueron adaptados al latín para incorporarlos a la nomenclatura científica.
La apariencia de estos insectos también
influyó en la decisión de Schroeder. Los ejemplares presentan una tonalidad
predominantemente amarillenta o crema con detalles rojizos, características que
la investigadora relacionó con la imagen característica de Swift, especialmente
con su cabello rubio y sus labios rojos.
Los nuevos insectos pertenecen a la familia
Miridae, uno de los grupos más numerosos de chinches verdaderas, que reúne más
de 11.000 especies descritas en todo el mundo. Los ejemplares de
"Swiftiephylus" son herbívoros y mantienen una estrecha relación con
las plantas del género "Allocasuarina", conocidas como she-oaks.
A pesar de alimentarse de estas plantas,
los investigadores no consideran que los insectos representen una amenaza
conocida para los árboles o para los seres humanos y animales. Su ciclo de vida
está estrechamente vinculado con las plantas hospedadoras, donde pueden
permanecer desde su nacimiento hasta la etapa adulta.
Una particularidad del hallazgo es que los
insectos no fueron recolectados recientemente. Los especímenes utilizados para
la investigación fueron obtenidos entre 1995 y 2004 durante un amplio proyecto
de biodiversidad realizado con la participación del Museo Americano de Historia
Natural y colaboradores australianos.
Para el estudio, Schroeder y Weirauch
analizaron 593 ejemplares procedentes de colecciones del American Museum of
Natural History y del Australian Museum. El trabajo formó parte de una
investigación más amplia que permitió describir 12 nuevas especies de insectos
y establecer cinco nuevos géneros.
Más allá del homenaje a Swift, la investigadora
busca utilizar la popularidad de la cantante para llamar la atención sobre la
importancia de la taxonomía y la conservación. Schroeder considera que
identificar y nombrar nuevas especies permite reconocer su existencia y, por lo
tanto, facilita la posibilidad de protegerlas.
El estudio fue publicado el 9 de septiembre de 2026 en la revista científica "Insect Systematics y Evolution". El trabajo destaca que todavía existe una enorme cantidad de insectos por documentar: los científicos estiman que podrían quedar cerca de 30 millones de especies sin describir, por lo que el peculiar homenaje a Taylor Swift también busca poner el foco en esa diversidad aún desconocida.