
El Manchester United regresó a la Liga de Campeones con una contundente victoria por 4-0 sobre el Sabah de Azerbaiyán, que afrontaba su primera experiencia en la máxima competición europea. El conjunto inglés impuso su jerarquía en Old Trafford y resolvió el partido con tres goles en la primera mitad, antes de completar la goleada en el complemento.
Los ‘Diablos Rojos’ necesitaron 27 minutos para abrir el marcador. Un error del Sabah en la salida permitió al United lanzar un rápido contragolpe que terminó con Matheus Cunha empujando el balón al fondo de la red tras un centro de Dorgu.
El equipo visitante intentó competir de igual a igual e incluso presionó por momentos la salida del conjunto dirigido por Michael Carrick, pero la diferencia de jerarquía terminó marcando el desarrollo del encuentro. Después del 1-0, el United ganó confianza y comenzó a encontrar mayores espacios.
La sentencia llegó en el tramo final de la primera parte. En el minuto 42, Bruno Fernandes apareció para culminar una gran jugada colectiva y establecer el 2-0. Apenas tres minutos después, Benjamin Sesko superó al arquero y marcó el tercero, dejando al Sabah prácticamente sin opciones de reacción antes del descanso.
El conjunto inglés mantuvo el control tras la reanudación y, aunque bajó el ritmo, siguió dominando las acciones. El Sabah tuvo alguna aproximación aislada, pero no logró inquietar seriamente a un Manchester United que administró la amplia ventaja.
El 4-0 definitivo llegó a los 68 minutos. Lisandro Martínez aprovechó un error del arquero Pkatilov dentro del área pequeña y remató la jugada iniciada con un preciso taconazo de Zirkzee. Así, el Manchester United celebró su regreso a la Champions con una goleada contundente y una actuación que dejó clara la diferencia entre ambos equipos.