
El Partido Demócrata Cristiano (PDC), frente político que llevó a Rodrigo Paz y Edmand Lara al Gobierno, atraviesa una fractura interna. El secretario general de La Paz del PDC, Bismarck Villanueva, dice que hay “diferencias notorias”, pero niega una división. En tanto, la diputada y vocera del partido, Sandra Rivero, afirma que “hay un divorcio” con la gestión de Paz. En medio de este “ida y vuelta”, salió a relucir que hay al menos tres corrientes dentro de la bancada de ese partido.
La fractura se da en un contexto en el que el Gobierno cumplió 10 meses de gestión. El jueves, un grupo de dirigentes y legisladores salió a la palestra para dar una rueda de prensa, en la que observaron “letanía, aletargamiento, una ola indescriptible de actos de corrupción, una ola indescriptible de desconfianza de la ciudadanía para con el Gobierno”, según señaló Rivero.
A eso se suma la declaración del presidente del partido, Óscar Trujillo, quien señaló que la fractura se da ante la inacción del partido, debido a que el frente en sí no tiene una representación administrativa dentro del Gobierno y a una “autocracia” de los mandatarios.
Sin embargo, en contacto con Visión 360, el secretario general de La Paz del PDC, Bismarck Villanueva, negó que haya una división al interior de la bancada de los legisladores, sino que existe “una diferencia notoria” entre los parlamentarios.
“Por detrás de las pantallas, muchos de los parlamentos sostenemos reuniones y nosotros nos tratamos de camaradas, porque nosotros consideramos que hay un espíritu de camaradería al interior del partido. Y en ese sentido no podría decir que hay una división, lo que sí ha habido son pequeñas diferencias, diferencias notorias, pero ha habido diferencias, lo cual no implica división, es parte de la construcción de la democracia que existan disensos en determinados puntos”, señaló Villanueva a este medio.
Respecto al partido como tal y a lo expresado por Trujillo, Villanueva señaló que esa fue una posición personal, ya que los legisladores están unidos a su dirigencia. “Pero tanto el presidente de la Cámara de Diputados como los parlamentarios apoyados en mi dirigencia estamos unidos. Es solo Trujillo como dirigente que se alejó”, indicó.
Villanueva sostuvo que están buscando como dirigencia la consolidación de la unidad de la bancada y trabajar en las “diferencias” que existen entre ellos. “Lo que nosotros como dirigencia estamos buscando es la consolidación de la bancada parlamentaria con una firme convicción de trabajar por Bolivia y en unidad. Creo división es una palabra creo que demasiado fuerte. Lo que puedo decir es que ha habido distintas posturas, pero en la mayoría coincidencias. Y en esas pequeñas diferencias es donde sí tenemos que buscar consolidar la unidad”, agregó.
En contraposición a lo dicho por Villanueva, la diputada Sandra Rivero, vocera del PDC, indicó que, como partido, “como institución nacional política”, se separa del respaldo o de la cercanía que se tenía con el presidente Rodrigo Paz. “Hemos visto un cúmulo de acciones, una frecuencia continua de malas decisiones”, indicó.
La legisladora manifestó que hay un “divorcio” entre el PDC y el presidente actual, porque “realmente Rodrigo Paz ha golpeado muy duro” al partido. “Desde que arrancó la gestión, el partido como tal no tiene ni una portería en el Estado, no es parte del gobierno de Rodrigo Paz”, lamentó. Agregó que, como frente político, estuvieron apoyando e impulsando desde la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) la toma de decisiones respecto a algunas normas, pero que ahora hay “un rompimiento, un divorcio que entre el partido que ya no está cobijando a Rodrigo Paz”.
Ruptura desde el primer día
De los 130 diputados con los que cuenta la ALP, el PDC tiene 49 legisladores en la Cámara Baja y 16 senadores en la Cámara Alta (en total hay 36). Con relación a la bancada, Rivero manifestó que esta sufrió una ruptura desde el primer día en que se consolidaron las comisiones y agregó que se dividió en tres facciones: una que apoya a Lara, otra a Paz y una que responde al partido como tal.
“En la bancada como tal, como todos saben, lastimosamente, y eso también ha sido impulsado por el presidente, hubo un quiebre interno donde hay tres líneas muy marcadas: una línea es la que responde al vicepresidente, otra es una línea central que responde al partido y otra es una línea bastante desordenada e indisciplinada, debo mencionar que la vamos a denominar la línea rodriguista”, indicó Rivero.
Añadió que aquellos parlamentarios que apoyan a Lara, pese a que los calificó de ser sobreprotectores con el vicepresidente, fueron más disciplinados con relación al partido y que no han generado ninguna acción con el frente. Pero la línea rodriguista, según Rivero, ha sido indisciplinada con el partido “que los cobija”.