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Hutíes escalan ofensiva contra Arabia Saudita y toman islas del mar Rojo

El grupo yemení lanzó drones y misiles contra instalaciones militares saudíes y amenazó con ampliar sus ataques si Riad mantiene sus operaciones en Yemen. El avance sobre Gran Hanish y Pequeña Hanish aumenta la presión sobre una de las principales rutas marítimas y petroleras de la región.

Internacional | Agencia | 2026-09-14 22:18:16

Los rebeldes hutíes de Yemen intensificaron su ofensiva contra Arabia Saudita con una nueva oleada de drones y misiles balísticos contra instalaciones militares del reino, al tiempo que anunciaron la toma de las islas Gran Hanish y Pequeña Hanish, en el mar Rojo, en una escalada que amenaza con afectar rutas estratégicas de transporte y exportación de petróleo.

El portavoz militar hutí, Yahya Saree, afirmó que los ataques alcanzaron la base aérea King Khalid, en Khamis Mushait, donde, según su versión, fueron impactados hangares, radares, pistas y depósitos de municiones. El dirigente aseguró que la operación provocó “pérdidas significativas”, aunque no se difundieron datos independientes que permitan confirmar el alcance de los daños.

La ofensiva se produjo después de varios días de ataques aéreos sobre posiciones controladas por los hutíes. Saree acusó a Arabia Saudita de haber realizado más de 300 bombardeos sobre Yemen en cinco días y sostuvo que algunas de esas operaciones partieron de Khamis Mushait y Taif.

El Gobierno yemení reconocido internacionalmente rechazó esa versión y afirmó que son sus propias fuerzas aéreas las que atacan las posiciones insurgentes. La disputa refleja la complejidad del conflicto, en el que los hutíes mantienen amplias zonas bajo su control y enfrentan a fuerzas respaldadas por Arabia Saudita.

El Ministerio de Exteriores hutí elevó el tono de las amenazas y advirtió que Arabia Saudita “no estará a salvo” mientras continúe con sus operaciones militares. Los insurgentes también acusaron a Riad de mantener durante años un bloqueo aéreo y económico sobre los territorios bajo control hutí.

En paralelo, los rebeldes aseguraron haber tomado Gran Hanish y Pequeña Hanish, dos islas situadas en el sur del mar Rojo. El grupo ya había anunciado la captura del puerto de Moca y de otra posición insular, con lo que busca ampliar su presencia sobre una zona próxima al estratégico estrecho de Bab al Mandeb.

El control de esas posiciones tiene importancia militar y comercial porque Bab al Mandeb conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y constituye una de las principales vías marítimas entre Europa, Asia y Oriente Medio. Cualquier amenaza sobre esa ruta puede afectar el transporte de mercancías y elevar los costos del comercio internacional.

La situación es especialmente delicada para Arabia Saudita debido a la importancia de esa vía para sus exportaciones petroleras. El reino utiliza Bab al Mandeb como una ruta alternativa para transportar crudo desde sus instalaciones del golfo Pérsico hacia terminales ubicadas en la costa del mar Rojo, en un contexto marcado además por el cierre de facto del estrecho de Ormuz durante la guerra entre Estados Unidos e Irán.

La presión sobre el sector energético saudí aumentó después del ataque contra el oleoducto Este-Oeste registrado el 10 de septiembre. Las reparaciones de esa infraestructura, que conecta las zonas petroleras del este con los puertos occidentales, podrían prolongarse entre tres y cinco semanas y limitar parcialmente la capacidad de transporte hacia el mar Rojo.

Los hutíes también afirmaron haber atacado con drones y misiles la base de Sharurah, en el sur de Arabia Saudita. Mientras crecen las acciones militares, el príncipe heredero Mohammed bin Salman recibió en Yeda al comandante estadounidense para Medio Oriente, almirante Brad Cooper, para analizar la situación regional y la creciente amenaza contra el reino.

La escalada ya tiene un elevado costo humanitario en Yemen. La Organización Internacional para las Migraciones calculó que cerca de 94.000 personas abandonaron sus hogares desde el aumento de los combates este mes, principalmente en Taiz y Lahj, mientras más de 2.000 personas cruzaron el mar hacia Yibuti. La Organización Mundial de la Salud reportó además más de 500 muertos en una semana de enfrentamientos y daños en siete centros de salud.

La nueva ofensiva se produce después de que los hutíes declararan un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita y comenzaran a atacar embarcaciones en el mar Rojo. Con el control de nuevas posiciones costeras e insulares, el grupo amplía su capacidad para presionar sobre instalaciones militares, infraestructura energética y rutas comerciales, mientras aumenta el riesgo de que el conflicto yemení adquiera una dimensión regional todavía mayor.